La provincia registra 1.125 casos activos de víctimas de maltrato

Elena Larriba García
Elena Larriba PONTEVEDRA/LA VOZ.

PONTEVEDRA

En la provincia de Pontevedra hay registrados un total de 1.125 casos activos de violencia machista y 1.118 mujeres que denunciaron malos tratos están bajo protección de los cuerpos y fuerzas de seguridad. Pero la realidad es que hay muchas más víctimas que acuden a los servicios sociales en demanda de atención o información y que no se animan o no se atreven a denunciar.

La jornada del 25-N permitió actualizar los fríos números que se esconden bajo esta lacra social, facilitados ayer por el subdelegado del Gobierno, Delfín Fernández, y por la responsable de la unidad de violencia sobre las mujeres, Lucía Muradas.

En el 2007 había 997 órdenes de protección y tres años después hay 121 más en vigor, con distintos grados de riesgo. En este momento no hay ninguna víctima en el nivel extremo, seis están riesgo alto, 91 en riesgo medio, 233 en bajo y 735 están en el nivel de no apreciado.

El perfil de la víctima de malos tratos que ha denunciado su caso en la provincia de Pontevedra es el de una mujer de nacionalidad española de entre 25 y 44 años y en la mayoría de los casos es cónyuge del agresor. Y el del agresor denunciado es también el de un hombre español y de la misma edad, entre 25 y 44 años.

Más allá de los fríos datos, desde la Subdelegación del Gobierno destacaron los avances en la lucha contra la violencia sexista y el positivo resultado de las mesas de coordinación creadas en los ayuntamientos de la provincia, una red de emergencia en la que participan todos los agentes implicados (cuerpos de seguridad, servicios sociales, sanitarios, educativos) para mejorar la prevención, detección y atención integral a las víctimas.

Una de esas mesas funciona en el Concello Pontevedra, donde el Centro de Información á Muller atendió en lo que va de año 188 casos de malos tratos, de los que 96 fueron denunciados y 61 derivaron en órdenes de protección. La estadística municipal marca un continuo y preocupante crecimiento de las demandas de atención por violencia machista desde el 2002 y, según confirmó la concejala Margarita Castejón, el mayor número de casos se da en la franja de edad que va de los 20 a los 40 años, lo que demuestra que las pautas de sumisión y dominación siguen presentes en las parejas jóvenes.

Un rostro de mujer con la boca tapada por palabras como miedo, agresión, dependencia, fracaso o tristeza es la imagen de la campaña del Ayuntamiento pontevedrés para este año. El lema es Falamos?, invitando al diálogo y a que las mujeres que se resisten a denunciar por miedo a represalias pidan ayuda.

Otro dato que trascendió ayer es que 160 hombres cumplen condena por delitos de violencia contra la mujer en la cárcel de A Lama, donde funciona una unidad terapéutica. La motivación de los maltratadores para rehabilitarse es baja por su negativa a aceptar el delito cometido, según el equipo multidisciplinar del penal que impartió una conferencia en la Diputación.