Covelo crea la primera plantación de olivos de Pontevedra con 14.000 árboles

L.Míguez COVELO/LA VOZ.

PONTEVEDRA

Un verde oscuro teñido de olivas poblará los montes. Lejos de Jaén y de los poemas de Miguel Hernández, los comuneros gallegos reinventan las plantaciones para repartirse beneficios y crear el primer aceite made in Covelo. Atrás quedan los tiempos del eucalipto y sus funestas consecuencias, ahora toda rentabilidad va sujeta al medio ambiente y los olivares ayudarán a evitar la erosión y desertización de los abandonados montes.

El ambicioso proyecto nace de un espíritu plagado de originalidad, que ha motivado a los vecinos de la parroquia de Maceiras a planear el mayor olivar comunal de la provincia. El lugar elegido es el monte de Trastea, allí reserva diez hectáreas de terreno con el objetivo de plantar unos 14.000 árboles rodeados de una franja de protección forestal para los casos de incendios.

Las condiciones están de su parte: las tierras cuentan con abundante riego, altitudes de entre 250 y 860 metros y pendiente variable. Aumentar la profundidad de los terrenos, que se sitúa entre 30 y 60 centímetros, y prepararlos es el paso previo para proceder con el sistema de plantación superintensivo elegido para la zona, el que permite entre 1.400 y 1.900 ejemplares por hectárea.

El plan está estudiado hasta el milímetro, así que ya se ha elegido el tipo de ejemplar que los comuneros consideran más idóneo: Olea Europea de la variedad Arbequina. Las peculiaridades de estos árboles son que su producción de olivas comienza temprano, a partir del tercer año, lo que garantiza su rentabilidad.

Echando los sueños a volar y haciendo cálculos, Covelo ya sabe incluso cuantos kilos de aceituna podría obtener de su primera recolección: entre 12.000 y 15.000. Por supuesto, estos números se pueden traducir en aceite, que es el fin último de este largo camino emprendido por los comuneros. Las sumas resultantes serían más de mil litros, puesto que la variedad de Arbequina necesita unos 12 kilos de frutos para conseguir cada botella del líquido, con gran calidad según los expertos.

El éxito a largo plazo está garantizado porque estos árboles pueden llegar a dar buenos resultados durante quince años, si no se enfrentan a problemas durante la época de la plantación, en primavera. La inversión necesaria para poner en marcha este sueño verde oliva, según se recoge en el proyecto presentado a las Administraciones, ronda los 140.000 euros.