La Universidad busca «caladeros de financiación» para construir el nuevo Edificio das Artes en Tafisa
PONTEVEDRA
Se van dando pasos, pero la construcción el Edificio das Artes va para largo a falta financiación, según se desprende de lo tratado ayer en la comisión mixta Concello-Universidade, que sigue trabajando para sacar adelante las múltiples cuestiones urbanísticas y patrimoniales pendientes entre ambas instituciones.
La aprobación definitiva por parte de la Consellería de Medio Ambiente de la modificación puntual del PGOU para la reordenación de los terrenos de Tafisa, donde se levantará la nueva facultad de Bellas Artes, da vía libre a la Universidad de Vigo para encargar el proyecto básico y de ejecución del inmueble, si bien no se espera que esté elaborado hasta dentro de un año o año y medio. A partir de ahí, una vez que se conozca el coste real de la obra, «empezaremos con el plan de financiación», señaló la vicerrectora del campus pontevedrés.
Antonia Blanco reconoció que se trata de un gran edificio y «va a tardar» en ejecutarse. Explicó que económicamente son tiempos difíciles y se buscarán «caladeros de financiación» en la Unión Europea (Fondos Feder) y en todas las administraciones públicas o privadas que estén dispuestas a apoyar «un proyecto importante para Pontevedra».
El coste estimado del anteproyecto seleccionado en el concurso de ideas ascendía a 25 millones, cantidad que tendrá que ser actualizada. La Universidad llegó a tener reservada parte de esta inversión en sus presupuestos, pero acabó destinándola a otros proyectos edificatorios e infraestructuras, debido a la larguísima y complicada tramitación de de los terrenos de Tafisa.
La comisión Concello-Universidade ya está trabajando en un nuevo convenio que consolidará los anteriores protocolos firmados y recogerá todas las actuaciones pendientes entre ambas instituciones. Además de la entrega de la parcela de Tafisa para el Edificio das Artes y la devolución al Concello del antiguo cuartel de San Fernando, el documento también recogerá la cesión definitiva de la Casa das Campás para el vicerrectorado y el traspaso a la Universidad del edificio de la ONCE para residencia de estudiantes.
Precisamente, este último elemento es el que puede retrasar la firma de ese convenio, a expensas de los acuerdos entre el propio Ayuntamiento y la Organización de Ciegos y el cierre de la permuta entre la actual Residencia de la ONCE y la parcela municipal donde construirá su nuevo Centro de Recursos.