Unos cien vecinos de Monte Porreiro llegaron desde el barrio hasta A Ferrería para sumarse a la movilización
09 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Algo más de un millar de pontevedreses desafiaron la lluvia y se echaron a la calle para participar en una nueva manifestación de apoyo a la familia de Sonia iglesias Eirín, la vecina desaparecida el pasado 18 de agosto en misteriosas circunstancias. Es la tercera movilización que se realiza para mantener vivo el recuerdo de la vecina de Campo da Torre, en San Roque, y que la investigación no caiga en el olvido.
A la movilización general se unieron por primera vez los vecinos de Monte Porreiro, barrio donde vive su familia, que bajaron caminando hasta el casco urbano portando una pancarta que reflejaba el sentir de muchos pontevedreses: Todos con la familia de Sonia.
La marcha partió de la plaza de A Ferrería en medio de un silencio sepulcral, calma que solo se rompía con aplausos espontáneos. Esos mismos aplausos provocaron el llanto de la madre mientras acariciaba con una mano la foto de su hija. «Miña filla, miña filliña», repitió desconsoladamente una y otra vez Carmen Eirín al arribar, otra vez, a A Ferrería tras recorrer varias calles del casco urbano.
El sufriento de la familia no dejó indiferente a nadie y contagio a muchos de los participantes en la marcha. La emoción se repitió también a las puertas de Massimo Dutti, donde trabaja Sonia Iglesias, donde se produjo un sonoro aplauso.
Con el de hoy son 23 los días transcurridos sin conocerse el paradero de la desaparecida. La manifestación sirve para mantener encendida la llama de la esperanza y reclamar un desenlace feliz del caso.
Estas muestras solidarias se repertirán todos los miercoles.