Una trabajadora desvalija a su jefa y vende sus joyas en locales de compraventa de oro

La Voz PONTEVEDRA/LA VOZ.

PONTEVEDRA

Los investigadores desconfiaron en un principio de que alguien con acceso a la vivienda de una vecina víctima del robo de sus joyas podía estar detrás del suceso. Y tras unas pesquisas iniciales, días después de producirse los hechos, detenían a la empleada de hogar de la dueña del piso ubicado en la ciudad de Pontevedra.

De acuerdo con la denunciante, cuando regresó de unas vacaciones comprobó que le faltaban las joyas que guardaba en los cajones de su dormitorio, aunque nadie había forzado la puerta de acceso a la vivienda. La vecina presentó la denuncia el día 3 de septiembre.

Como consecuencia de la reclamación, y según fuentes oficiales de la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía, las gestiones se centraron en el entorno familiar de la víctima, donde se identificó a la trabajadora doméstica como la posible responsable del hurto.

De hecho, la empleada fue detenida en la mañana de ayer y acusada de un delito de hurto. La sospechosa, que responde a las iniciales de L.???A.???P.???T., de 37 años y natural de Ecuador, reconoció ser la autora de los hechos durante la toma de declaración en dependencias policiales.

La ecuatoriana supuestamente se llevó de entre las pertenencias de su jefa un aro con cadena, tres esclavas, seis sortijas, ocho pares de pendientes, tres anillos con unos 70 años de antigüedad, un crucifijo y una pulsera, todos fabricados con oro.

Las citadas fuentes precisaron que parte del material robado fue recuperado en diversos establecimientos de compraventa de oro localizados en la ciudad del Lérez. Los agentes intervinieron los artículos y posteriormente se los entregaron a la dueña de de los mismos.

Antecedentes

Ayer, no estaba claro qué joyas no se pudieron recuperar, puesto que los responsables de los establecimientos comerciales «transcurrido un tiempo» pueden deshacerse de los artículos que compran.

Además, la detenida tiene un historial delictivo que se remonta a octubre del año pasado.

De acuerdo con las fuentes de la Comisaría de Pontevedra, la sospechosa realizó numerosas operaciones de compraventa en este tipo de negocios «sin que haya podido aclarar la procedencia» de lo que entregaba. La primera de ellas se hizo precisamente hace casi un año.

Curiosamente, este tipo de actividad comercial comenzó a florecer en la ciudad pontevedresa y otros puntos de la provincia a medida que empeora la crisis económica que atraviesa el país.