Los hosteleros del centro histórico aprovechan la celebración para ofertar menús medievales
Unas siete mil personas se dan cita en el centro para comer y beber en calles y plazas del casco histórico
Más estancia y menos gasto. Ese es el resumen del perfil del visitante de las Rías Baixas en el verano del 2010. Así las cosas, los hosteleros y empresarios turísticos se agarran al broche que supone la Feira Franca, que empezó ayer, para reactivar las visitas a la ciudad en un mes que es tradicionalmente más flojo.
Después del lleno que se registra en las primeras semanas de agosto en la ciudad con motivo de las fiestas de la Peregrina y las ferias taurinas, los propios empresarios reconocen que la Feira Franca supone un estímulo para la economía local.
Pese a que unas siete mil personas comerán en la calle, muchas de ellas con menús confeccionados por sus cuadrillas, los hosteleros también registran un lleno casi total en restaurantes y bares. Los menús especiales de comidas medievales se ofertan en casi todos los locales de restauración del centro urbano. Y ello con unos precios sensiblemente superiores a los menús habituales, entre un 20% y un 40% más caros.
Cualquier ayuda para el sector es poca. Cada día de temporada alta veraniega del último año los empresarios turísticos de las Rías Baixas perdieron cien mil euros. La temporada estival del 2009 se cerró con nueve millones de euros menos en las cajas registradoras merced a una notable contracción del gasto turístico.
Ocio y restauración
Los turistas han ajustado sus presupuestos y esta contracción ha afectado a todos los aspectos. Desde el alojamiento al transporte. El ocio y la restauración han sufrido el golpe especialmente. Por eso la Feira Franca resulta un importante revulsivo para estos. Desde el 2008 el gasto turístico por visitante y día ha caído de 112 euros a 104, un año después. Este año es de 95 euros al día. Se ha vuelto a niveles del 2007. Los turistas dejaron en la provincia aquel verano 108 millones de euros, en el 2008 fue de 122 millones. La crisis truncó la escalada el año pasado y dejó el montante total en 113 millones de euros. Este año aún no se ha cerrado el balcance.
Con estas cifras plena temporada alta, el desembolso en la Feira Franca viene al sector como agua de mayo. Porque deespués de este fin de semana, las estadísticas hablan de un descenso acusado. Durante el otoño, el invierno y la primavera, el gasto diario por turista apenas se mueve entre los 25 y los cincuenta euros, según las estadísticas oficiales.
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