Empresarios piden una planta para tratar algas que acaban en basureros

Nino Soto POIO/PONTEVEDRA.

PONTEVEDRA

La Asociación de Comerciantes de Poio apunta al polígono de Fragamoreira para construir allí la nave

18 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Las toneladas de algas que se recogen en ocasiones de la ría de Pontevedra para evitar la mortandad de bivalvos acaban en basureros o vertederos ilegales que se transforman en focos de contaminación, y todo porque no se sabe qué hacer con el sargazo.

La vegetación marina que estos días se retira de Lourizán se traslada a un punto de Monte Castrove, donde el olor putrefacto es cada vez mayor. Precisamente es el mismo lugar a donde se trasladó en el año 2006 restos de lodos, cenizas y maleza que dejaron detrás de sí las riadas.

Tampoco pasó desapercibido el amontonamiento de las algas en Castrove, puesto que más de un vecino se desplazó al Concello para formular la correspondiente queja.

La polémica surge porque el colectivo de mariscadoras no encuentra comprador de las algas, aunque en época de cosecha la solicitan agricultores para utilizarla como abono.

Como consecuencia de esta situación, la Asociación de Comerciantes y Empresarios (Acep) planteó la posibilidad de acometer una planta de tratamiento de algas, nave industrial que se ubicaría en el futuro parque industrial de Fragamoreira. El polígono está en tramitación, y se contempla que a lo largo del próximo año se finalice la expropiación de los terrenos para comenzar así su urbanización.

Profesionalizar el sector

«Hay que aprovechar las algas, y así también se desestacionaliza el trabajo del sector marisquero», precisó Ángel Moldes, uno de los responsables de la Acep. Recordó que esta idea se enmarca en el plan director para el desarrollo socioeconómico y empresarial del Ayuntamiento de Poio.

De hecho, la planta de tratamiento de algas también ayudaría en la profesionalización del sector productivo. Existen empresas especializadas que aprovechan la vegetación marina para transformarla y comercializarla en, por ejemplo, productos relacionados con el sector de la alimentación y de la cosmética.

Por otro lado, la recogida de la capa de vegetación del litoral de la ría es un atractivo de turistas, así como los viandantes que transitan por la pasarela de madera de Lourizán.