Areeiro dice que la situación es de máxima alerta en los viñedos de Rías Baixas por el progreso del mildiu
PONTEVEDRA
La situación en la provincia es de «máxima alerta» ante los progresos del mildiu en los viñedos, según señala un aviso dado a conocer ayer por la Estación Fitopatológica do Areeiro, solo 24 horas después de que su director, Pedro Mansilla, compareciese públicamente junto al presidente de la Diputación, Rafael Louzán, para dar cuenta de la expansión de la plaga.
Un aviso anterior de Areeiro, fechado el pasado 25 de junio, daba cuenta de la aparición de síntomas del mildiu de forma bastante generalizada en todas las comarcas de la provincia con intensidad diferente según las fincas, si bien también se decía que había parcelas libres de la plaga.
Ayer, se indicó que en las plantas mantenidas sin tratamiento durante toda la campaña la enfermedad ha seguido evolucionando y ya prácticamente no se encuentran racimos sanos. Al fondo de esta situación está el cóctel formado por temperatura y humedad.
Areeiro señala en su último aviso que, aunque las condiciones meteorológicas diurnas son desfavorables al desarrollo de la enfermedad, la humedad relativa del aire es bastante elevada (en torno al 60%, con máximos de 78-85% en zonas de O Salnés) y existe humedad foliar nocturna. Todo esto supone que no se están dando las condiciones para que los esporangios (cavidad donde están contenidas las esporas) dejen de ser viables y sí se están produciendo condiciones para la infección secundaria.
«Por este motivo -dice la Estación- continuamos en situación de máxima alerta, máxime considerando que la previsión meteorológica anuncia lluvias para hoy, con lo que es imprescindible asegurarse de que las viñas están protegidas».? Los técnicos dicen además a los agricultores que ?deben confirmar la eficacia de los tratamientos efectuados comprobando que no existen nuevos síntomas ni zonas de avance en los órganos afectados en los días siguientes a la intervención.
A este respecto, señalan que hay que tener en cuenta, además, que las lluvias reducen el período de protección de los fungicidas sistémicos y penetrantes, y lavan los de contacto.
En la comparecencia realizada 24 horas antes en la Diputación, ya se había puesto de manifiesto la necesidad de elegir adecuadamente el momento de aplicarlos. La persistencia de la lluvia cinco o seis días seguidos dificulta los tratamientos y deja abierta la puerta a la incubación de la plaga que, en este tiempo, solo precisa cuatro días, frente a los 15 de abril.
Un estudio revela que en Rías Baixas hubo 79 días de potencial riesgo de mildiu en el año 2003, 67 días en el 2004 y otras 68 jornadas en el 2005. Se trata de un problema asociado a los microclimas de la provincia.