El Concello sigue teniendo muchas dudas sobre el Plan de Ordenación do Litoral (POL). El concejal de Infraestructuras, César Mosquera, y el director xeral de Sostibilidade, Manuel Borobio, mantuvieron ayer una reunión en Santiago a la que también asistieron técnicos de ambos departamentos. Las conclusiones que sacó Mosquera son que existe «preocupación na Xunta por como saíu o documento e hai disposición a introducir modificacións». También que será más fácil introducir cambios en la fase actual -el plazo de alegaciones acaba el 1 de mayo- que una vez que esté aprobado inicialmente.
Mosquera aseguró que, pese a la cordialidad de la reunión, sigue habiendo «moitas preguntas sin resposta» e insistió en que el POL deja fuera de ordenación a 48 naves y a más de un millar de viviendas. «Eles utilizan o subterfuxio de que o POL non afectará a ninguna edificación que esté en solo urbano. Claro que non, pero o POL obrigará ao PXOM a establecer esas afeccións», señaló Mosquera.
Así las cosas, el concejal afirmó que si él fuera propietario de alguna nave afectada «estaría preocupado e presentaría alegacións». Recordó que el Concello recogerá sugerencias hasta el 25 de este mes «para presentalas todas xuntas».
Lectura correcta
Por su parte, desde la Consellería de Medio Ambiente se subrayó tras la reunión que se hará «un esforzo para coordinar co Concello as cautelas ambientais que se expoñen no POL, especialmente no ámbito de protección dos corredores, de xeito que estean na mesma liña que as que plantexa o Plan Xeral». Para la Xunta «a reunión foi de gran utilidade para avanzar nunha lectura correcta do POL así como para contrastalo co PXOM actualmente en redacción».