La Consellería de Medio Ambiente realizó varias actuaciones que concluyeron con la supresión de siete vertederos incontrolados en los municipios de Barro y Campo Lameiro. En el primero de estos concellos, la Xunta destinó 35.000 euros a la eliminación de puntos negros en cuatro parroquias. Los vertidos ilegales se detectaron en Baliñas, Agudelo, Barro y Curro y ocupaban una superficie de 850 metros cuadrados.
El volumen total de residuos retirados en el municipio de Barro ascendió a 414 metros cúbicos, de los que cuatrocientos se correspondían a residuos voluminosos, nueve eran residuos procedentes de la construcción y cinco estaban considerados como peligrosos. Además hubo que sembrar césped la zona, con 180 metros cúbicos de suelo aportado para este fin. En las antiguas zonas de depósito de residuos, se instalaron carteles indicativos que advierten de la prohibición de volver a echar allí basura.
Por su parte, en el municipio de Campo Lameiro, la Consellería de Medio Ambiente cerró tres puntos de vertido incontrolado. Estos se encontraban ubicados en los lugares de O Pedroso, Chanciña y Redonde, los tres en la parroquia de San Miguel. La superficie de roza fue de 450 metros cuadrados. Se retiraron 20 metros cúbicos de basura, de los que 0,2 provenían de materiales peligrosos. Hizo falta reforestar 10.500 metros cuadrados de suelo.