«Evidentemente, cuando uno de estos defrauda no cuenta con que le pillen, sino no lo harían»

PONTEVEDRA

Natural de la comarca del Deza, M.B.J. es el máximo responsable de la unidad encargada de realizar las investigaciones relacionadas con delitos en el seno del subsector de Tráfico pontevedrés. Uno de sus últimos éxitos ha sido la identificación de más de un centenar de motoristas a los que señalan como evasores de impuestos especiales: «Son prácticamente todos de Pontevedra y A Coruña. Es curioso porque en la provincia de A Coruña, muchos, muchos son de la zona de Carballo. Se ve que corre la voz. Y en Pontevedra, son un poco de todas partes. Vigo, tal vez más porque es lógico, y luego en los ayuntamientos de la zona limítrofe con Portugal se dan más casos que en Silleda o Lalín. Hay de Pontevedra, Valga, Cambados...».

-¿Cómo nació esta investigación?

-Pues fue a raíz de constatar la circulación en la provincia de multitud de motocicletas con matrículas de Portugal. Eran más de lo normal. Evidentemente turistas portugueses vienen a la provincia con sus motos, pero lo que empezamos a observar es que muchos de los dueños de estas motos portuguesas no eran turistas, sino ciudadanos españoles.

-¿Qué objetivo buscaban?

-La finalidad que buscaban era eludir el pago del IVA en España, que por aquellas fechas, hablamos de hace cinco años hasta hace un año o así, era muy inferior. Pero no solo era que esas motos compradas en origen en Portugal pagasen menos IVA, es que hay concesionarios españoles que vendían aquí la moto al cliente español pero este no la matriculaba. La llevaba a Portugal y la matriculaba como si se la hubieran vendido allí. El concesionario vendía la moto, pero los impuestos de matriculación no repercutían aquí.

-Como tampoco pagaban la viñeta.

-Exactamente. Este sistema les convenía porque la cuantía [de los impuestos] es inferior, e incluso el seguro es inferior. En Portugal, las compañías, por lo que sea, tienen un coste un poco inferior. La última finalidad, pero para nosotros casi la más importante, es que ante radares fijos o cuando los paraban, algunos solían darse un poco a la fuga. Y como tenían matrícula portuguesa era un poco más difícil localizar al infractor...

-Pero, por lo que tengo entendido, no siempre se salían con la suya.

-No, claro. Simplemente lo ponían más difícil. En estos casos, la autoridades españolas notifican la sanción a Portugal, pero el problema es que el domicilio en Portugal es ficticio, no es real...

-¿Cuanto se podían ahorrar al comprar una moto de gran cilindrada?

-Unos 1.300 o 1.400 euros por moto. Luego hay que sumar todo los que se ahorran al año.

-No parece mucho dinero para el riesgo al que se exponen. ¿Merece la pena?

-Bueno, supongo que no contaban con la investigación que estamos ahora realizando. Evidentemente, cuando uno de estos defrauda no cuenta con que le pillen, sino no lo harían.

-Antes aludía al coste del seguro, que era también suscrito en Portugal. ¿Este hecho podría tener alguna repercusión en el caso de un accidente?

-Hipotéticamente hablando, las compañías de seguros, al detectarse un fraude, podrían no hacerse cargo de los casos. En todo caso, no tengo conocimiento de que se haya dado esta circunstancia...

-Hablamos de los motoristas. ¿Y los concesionarios? ¿Cuál es la situación en la que quedan los negocios españoles que hubieran vendido alguna moto que, posteriormente, se matriculase en Portugal?

-En principio, aquí no se comete fraude a no ser que no facture. Eso ya sería un tema aparte.

-En España la palabra la tiene ahora la Agencia Tributaria, pero ¿se sabe qué va a ocurrir en Portugal?

-En Portugal se ha producido una falsedad y las autoridades lusas están informadas de lo que hicimos nosotros. En lo que ya no entramos es si harán algo o no. Evidentemente, esto lo hicimos gracias a la apoyo de la policía portuguesa a través de la comisaría conjunta de Tui, que antes no existía. El hecho de que exista acelera y facilita todos los tramites.

-¿Cómo fue la colaboración prestada por las autoridades vecinas?

-La verdad es que hubo muy buena colaboración por parte de la GNR -Guardia Nacional Republicana- portuguesa.