Vecinos de Godos, a la expectativa por el aeródromo

La Voz

PONTEVEDRA

El informe de la Xunta sobre una modificación puntual de las normas subsidiarias de Caldas para recalificar la parcela del aeródromo de Godos no causó ayer demasiada sorpresa en esta parroquia. Los vecinos que durante los últimos años se opusieron al campo de vuelo que el empresario José Manuel Campañó construyó en suelo rústico y sin licencia, y que desmontó el pasado agosto, están a la expectativa.

El trámite no les coge por sorpresa. Alguno hasta dice que era esperado si había cambio de gobierno en la Xunta, teniendo en cuenta los contactos que tiene el promotor, que fue ex concejal del PP.

«De momento lo que sabemos es por el periódico. En los próximos días tendremos que reunirnos para ver qué hacemos», afirmó Ángel González. Este vecino, que tiene alguna finca en el entorno del aeródromo, adelantó que no descarta presentar una denuncia por la supuesta ocupación de unos caminos públicos para acceder a los cultivos. Una de las condiciones del informe previo de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas es que el empresario, si decide seguir adelante con el proyecto, tendrá que acreditar que los terrenos afectados no tienen uso agrícola. La recalificación de la parcela, que tiene 29.823 metros cuadrados, permitiría cambiar la categoría del suelo, pasando de ser de protección agropecuaria a ordinaria.

Sobre la hierba que cubre ahora la zona que ocupó la pista de aterrizaje hay varios surcos de ruedas. Los vecinos tienen dos teorías: carreras ilegales de coches y avionetas pequeñas que se reúne en la zona cada festivo o fin de semana. «A veces también sobrevuela por aquí alguna avioneta, pero no llega a aterrizar», apuntó ayer una vecina de esta parroquia. «No sé qué vamos a hacer, pero esto parece que vuelve a empezar otra vez», dijo con resignación.