| El Seprona intervino en los últimos doce meses un total de 17 ejemplares de especies protegidas
«Por veinticinco pesetas díganos animales que uno se espera encontrar en Pontevedra». A buen seguro que responder una iguana o una tortuga mora haría que Las Tacañonas comenzasen a salivar, al tiempo que arremetían con sus habituales fanfarrias contra el sorprendido concursante.
Está claro que se trata de dos especies no oriundas de las Rías Baixas, aunque, a tenor de las intervenciones llevadas a cabo el pasado año por parte de los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de Pontevedra, es posible encontrarlas en las manos de algunos propietarios particulares. El problema surge cuando estos últimos carecen de la documentación requerida al tratarse de especímenes cuyo futuro está en riesgo y están incluidos dentro del convenio CITES, que «reglamenta la exportación, reexportación e importación de animales y plantas vivos o muertos y de sus partes o derivados mediante un sistema de permisos y certificados que se expiden cuando se cumplen ciertos requisitos».
En este sentido, a lo largo del pasado año, los agentes pontevedreses decomisaron diecisiete animales incluidos dentro de este protocolo internacional, de los cuales dieciséis pertenecían a una misma especie de reptil: la tortuga mora o Testudo graeca.
Se trata de un quelonio que habitualmente tiene su hábitat establecido en el Mediterráneo occidental, en concreto, en el noroeste de África y en las islas de Cerdeña, Sicilia y Malta, pero también en Murcia, Almería y Doñana, así como en una pequeña zona al suroeste de la Isla de Mallorca. Los expertos consideran que se halla en grave peligro de desaparecer en la península debido a «la presión del hombre sobre su hábitat por prácticas agrícolas, los incendios forestales y, sobre todo, el urbanismo salvaje», según refleja la Wikipedia, sin olvidar al comercio ilegal dado que se ha convertido en una mascota muy demandada.
En la actualidad, además de estar incluida en el CITES, la tortuga mora está incluida en el catálogo de especies amenazadas de la región de Murcia como especie vulnerable, mientras que en el Atlas y Libro Rojo de los Anfibios y Reptiles de España considera la tortuga mora, que «ha sido catalogada como de interés especial tanto por la legislación nacional como autonómica», en peligro de extinción.
Comercio controlado
Junto con las dieciséis tortugas mora, en el 2009, el Seprona se incautó de una iguana en la provincia de Pontevedra. A diferencia de los quelonios, en principio, el Conolophus subcristatus no se encuentra en peligro de extinción si bien su comercio debe ser controlado.
Esto explica que la iguana sea uno de los animales que aparecen reflejados en el apéndice segundo del CITES.
Se da la circunstancia, en este sentido, de que no solo la Guardia Civil rescató el año pasado a una iguana en la provincia. Sin ir más lejos, el 14 de julio, agentes adscritos a la Unidad Medioambiental de intervención Rápida de la Policía Local de Vigo capturó una iguana de más de un metro de longitud que paseaba, ajena a todo el revuelo a su alrededor, por Pereiró.
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