Las ciudades que están en los libros

Elena Larriba elena.larriba@lavoz.es

PONTEVEDRA CIUDAD

Son muchos los escritores que recurren a ciudades imaginarias en sus relatos para expresar todo un universo creativo. La ciudad real o soñada incluso puede ser en sí misma un tema literario, además del escenario en el transcurren infinidad de historias. De eso va este año el Salón do Libro Infantil e Xuvenil que, fiel a su cita anual en el Pazo da Cultura, se ha sumergido en mágicos paisajes urbanos recreados por alumnos de la Facultad de Bellas Artes y por la Escola de Tempo Libre Paspallás para dar rienda suelta a la imaginación. Y así lo han hecho los niños, auténticos protagonistas de este salón literario, al describir de una manera muy plástica el medio urbano en el que viven o el que han descubierto a través de los libros. Los trabajos de los escolares de 48 centros educativos de la comarca conforman una de las exposiciones que se exhiben en el Pazo y son toda una demostración de esfuerzo creativo. Diversidad urbana. Ciudades tranquilas o bulliciosas, ciudades inventadas o reales, ciudades de noche y de día, ciudades ricas y pobres, ciudades multiculturales.... El salón refleja a través de la literatura infantil todas las urbes posibles o imaginadas. Los alumnos del Aula Folque del Conservatorio de Música escenificaron esa diversidad urbana en el espectáculo teatral con el que se inauguró la feria el pasado domingo. Y, por cierto, consiguieron con grandes dosis de humor y mucha originalidad integrar en la representación al alcalde, Miguel Fernández Lores, y a la concejala, Lola Dopico, al invitarlos a compartir con ellos el escenario para pronunciar sus respectivos discursos, en los que abogaron por una cultura propia en galego.

El Salón do Libro Infantil e Xuvenil está pensado para que niños y adultos, padres e hijos, disfruten y descubran juntos el mundo de los libros a través de un amplio programa de actividades para toda la familia, que se prolongarán hasta el 14 de mayo. La ambientación del Pazo ya por si sola anima a la lectura, con su biblioteca, su librería con las últimas novedades editoriales, y sus salas de cuentacuentos decoradas por Paspallás. Una de ellas recrea una ciudad de noche y la otra una ciudad bajo tierra, como la Pontevedra medieval destapada por los arqueólogos en el entorno de O Burgo. El salón se completa con una exposición dedicada a la vida y la obra del escritor Agustín Fernández Paz, a quien se rinde homenaje este año por su trayectoria y su apoyo incondicional al evento desde sus primeras ediciones, además de otra muestra de las ilustraciones realizadas por Xosé Covas para O libro das viaxes imaxinarias, de Xabier P. Docampo.

Agustín Fernández Paz (Vilalba 1947) es uno de los escritores más reconocidos de la literatura gallega para niños y jóvenes. En 2008 obtuvo el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil con O único que queda é o amor y cuenta con una amplia bibliografía de más de una treintena de títulos que le han hecho merecedor también de otros premios importantes, como Edebé, Merlín o Lazarillo. Como profesional de la enseñanza siempre ha estado vinculado a los movimientos de renovación pedagógica y le gusta decir que pertenece a la última generación de niños que creció sin televisión. El amor por la ficción le llegó de pequeño cuando leía una y otra vez los libros que había en su casa. Julio Verne, Salgari, Poe, Mark Twain y Stevenson le ayudaron a soñar otros mundos. Fernández Paz fue el pasado domingo uno de los primeros visitantes del Salón do Libro y elogió su gran creatividad. «É formidable, todos os anos me abraio de como consiguen facer un esforzo de creatividade tan grande, cada ano se superan e os traballos dos colexios son impresionantes», señaló. Y no ocultó su satisfacción por el homenaje que le rinden. «Escribir e un oficio solitario que esixe moitas horas de soidade e que a túa obra se expoña é moi agradable; a maior alegría para un escritor e ter lectores, moito máis que calquer outro premio que te poidan dar». Los niños son grandes lectores y cree que habría que hacer un esfuerzo educativo para que ese entusiasmo no se frene en la adolescencia y en la edad adulta.

Las ciudades y, concretamente, las vistas panorámicas desde el aire, son uno de los temas recurrentes del artista Fruela Alonso, formado en la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra. Su trabajo forma parte de una de las exposiciones del Salón do Libro, que en este caso se exhibe desde ayer en la Galería Sargadelos y que lleva por título Donde nunca pasa nada. Las actividades de la feria literaria pontevedresa continuarán hoy con un homenaje a la mujer de Xosé Neira Vilas, Anisia Miranda. La casa das Campás acogerá a las 19 horas una lectura colectiva de textos sobre las ciudades en recuerdo a esta autora cubana.

Además, los niños que se desplacen al Pazo podrán disfrutar de nuevo de la obra teatral Rosalía, a pulga que escribía, a cargo de la compañía Galitoon, a las 18.30 horas. Y el grupo Papaventos ofrecerá la sesión de cuentacuentos Carballo con botas, a las 17.30. El Salón puede visitarse de martes a viernes, de 17 a 21 horas, los sábados de 11 a 14 y de 17 a 21, y los domingos y festivos de 11 a 14 horas. En la primera jornada ya hubo 1.500 visitas, según la organización.