Telmo Martín, el cartel de la oposición más popular tras Corina Porro, no logrará imponerse a un irreductible Lores
07 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Mucho tienen que cambiar las cosas en poco más de un año para que los vecinos estén dispuestos a firmar a algún político ese cheque en blanco que supone gobernar con mayoría absoluta. Al menos, a ninguno de los que previsiblemente ocuparán en el 2011 el cartel electoral con el que PP, BNG y PSdeG-PSOE (los únicos con opciones) se batirán en las urnas para conquistar el Ayuntamiento de la capital pontevedresa. O lo que es lo mismo, mucho tienen que cambiar las cosas para que el popular Telmo Martín encandile a un número suficiente de votantes que le permita arrebatar en su segundo intento al alcalde Lores el bastón de mando que el político nacionalista ostenta desde 1999. Sin mayoría absoluta, el PP seguirá sentado en la oposición.
El barómetro realizado por Sondaxe en la última semana de enero ofrece una foto que aleja y mucho a Telmo Martín (PP) de la posibilidad de convertirse en el único político gallego que habría ocupado la alcaldía de dos municipios diferentes: Sanxenxo primero y después Pontevedra. Los 12 concejales que en el 2007 hicieron saborear esa posibilidad al fichaje estrella de Feijoo se reducen ahora a 11, dos menos de los que necesitaría para desarrollar esos proyectos que ha venido diseñando y presentando en deuvedé desde una oposición arrolladora y un grado de conocimiento (91,2%) solo superado en Galicia por Corina Porro (97,6%), el más alto entre candidatos que no están en ningún gobierno.
Tampoco la socia de coalición de Lores, Teresa Casal (PSdeG-PSOE), tendrá suficiente respaldo para darle esa vuelta a la tortilla que la convertiría en la primera alcaldesa titular de esta ciudad. Casal parece haber tocado techo con 6 concejales y tendría que conformarse con esa alcaldía accidental que ostenta en ausencia de su titular: el irreductible Lores.
Pontevedra seguirá siendo bipartita y mantendrá un alcalde nacionalista que, pese a no obtener el aprobado por parte de unos administrados que lo suspenden con una nota de 4,69, sigue siendo uno de los regidores gallegos más conocidos por sus conciudadanos, con permiso del imbatible mandatario lucense, José Clemente López Orozco, quien con el también socialista Xosé Sánchez Bugallo (Santiago) forman la única pareja de alcaldes gallegos que no catean. Telmo Martín y Teresa Casal tampoco sacan nota, 3,79 y 4,22, respectivamente, como tampoco lo hacen ni el gobierno ni la oposición. La valoración de los pontevedreses es tajante: 4,87 para el titular y 3,95 para el grupo aspirante. Con tal currículo académico habrá un 47,1% de pontevedreses que a día de hoy no se decantan por ninguna de las tres opciones con posibilidades. Una tarta muy abierta por los que declaran que se abstendrán (11,2%), los que votarán en blanco (4,3%) o los que no saben si votarán o a quién (31,7%).
No obstante, el PP se mantendrá como primera fuerza (20,4%), seguido de BNG (17,3%) y PSOE (11,1%). Siempre y cuando alguno encuentre esa varita mágica con la que solucionar los problemas que más afectan a los vecinos de Pontevedra, que vuelven a señalar al tráfico y al urbanismo (ya casi un mal endémico) entre sus principales preocupaciones. Salvando, claro está, el paro y la crisis económica, en los que no solo influye la macroeconomía que dictan desde la Moncloa o Wall Street. El PXOM o las infraestructuras también marcan el ritmo de la coyuntura económica local.