Una ansiada rehabilitación que sucumbe a los peores presagios

La Voz

PONTEVEDRA

Las ansias ciudadanas por ver rehabilitado el ruinoso Savoy han sucumbido a los peores presagios. La concejalía de Urbanismo ha decidido declarar la caducidad de la licencia de rehabilitación ante la falta de noticias del promotor del proyecto y remitir el expediente a Disciplina Urbanística para exigir al propietario obras urgentes de reparación del inmueble por el peligro que representa su avanzado estado de deterioro.

Una vez declarada la caducidad de la licencia, el empresario podrá alegar para que se le prorrogue, siempre y cuando justifique la demora y se comprometa a iniciar las obras de inmediato.

La aventura del Savoy le habría costado hasta ahora a Francisco Araújo unos 200.000 euros, a razón de 6.000 euros mensuales, solo por el alquiler desde el verano del 2007. A esa cantidad habría que añadirle el coste de la redacción del proyecto, que encargó al arquitecto Jesús Fole, más las tasas de tramitación de la licencia. Y la obra de rehabilitación del edificio, decoración interior y reapertura como cafetería le costaría otros 250.000 euros.

Mucha inversión para un local con unas posibilidades muy limitadas por sus reducidas dimensiones, algo de lo que siempre fue consciente el empresario. «La inversión será muy grande y la amortización lenta» reconoció hace unos meses a este periódico. Máxime cuando su intención era hacer una rehabilitación del Savoy que el mismo llegó a definir como «espectacular».