Habrá que esperar al menos al 2017 para que Pontevedra y Vilagarcía estén enlazadas por autovía libre de peaje. Aunque el tramo entre Curro y Baión, a cargo de la Xunta, esté concluido en el 2013, serán precisos cuatro años más para que remate el trayecto entre Pilarteiros (Pontevedra) y Curro (Barro). Documentos de Fomento indican que este tramo precisará dos años de estudios y cinco más para afrontar el proyecto y las obras.
Documentos de Fomento confirman que serán necesarios al menos siete años más para construir 10 kilómetros de autovía entre la carretera de Campo Lameiro y el nudo de la AP-9-vía de O Salnés. De una parte, el departamento fijó un plazo cercano a dos años para redactar el estudio informativo de la nueva vía. De otro, exigió a la empresa adjudicataria -TRN Ingeniería y Planificación- una prognosis de tráfico futuro a partir de la entrada en servicio de la autovía, «que se estimará en cinco años a partir de la entrega del estudio informativo».
Estos siete años -dos de estudios y cinco para proyecto y obra- confirman las previsiones que ya había en torno a la construcción del tramo Pilarteiros-Curro (Ver La Voz del pasado 29 de marzo), es decir, que no estará concluido antes del 2017. Se trata, no obstante, de la previsión más optimista ya que las obras pueden llegar al 2018, debido a los retrasos que ha ido acumulando Fomento en esta obra desde que fue anunciada.
El departamento consumió cerca de un año en un estudio previo y, en marzo del 2009, decidió encargar el estudio informativo, si bien no fue adjudicado hasta diciembre de ese año, es decir, que se ha consumido cerca de un año más en tramitaciones. Y es que el estudio informativo es como un anteproyecto. Cuando esté redactado, será preciso exponerlo al público, incorporar las alegaciones que san aceptadas por los técnicos y remitirlo a Medio Ambiente para la declaración de impacto. Todo este proceso puede consumir un año más.
Después, si la declaración es positiva, habrá que proceder a la aprobación definitiva del estudio. Más tarde habrá que licitar los proyectos, adjudicarlos y redactarlos, un proceso que difícilmente bajará de dos años. Más tarde habrá que aprobar técnicamente los proyectos, licitar la obra y ejecutarla. Todo ello supondrá otros tres años. En total, ocho años de espera, es decir, con toda probabilidad hasta el 2018, siempre y cuando los dos gobiernos que corresponden en teoría a este período no introduzcan cambios o retrasos en el proyecto.
No es, sin embargo, el único riesgo que se cierne sobre este proyecto. Los 100 millones que costará la nueva autovía pueden operar como un factor de disuasión para estos gobiernos si la crisis económica se acentúa y se introducen nuevos recortes presupuestarios.
La Xunta, por su parte, anunció el pasado fin de semana que el tramo entre Curro y Baión, de ocho kilómetros, se iniciará este año. El conselleiro Agustín Hernández indicó que a lo largo del actual ejercicio destinará 13 millones al macroenlace de Curro y a la autovía a Baión. Respecto al inicio de las obras, las previsiones que maneja la Xunta son que el tramo Curro-Enlace de la Costa comience en el segundo trimestre y que, en el tercer trimestre, se publique el decreto de utilidad pública y urgente ocupación para el segundo trecho Enlace da Costa-Baión.