El tesoro de uno los pioneros del reporterismo gráfico

La Voz

PONTEVEDRA

«Marín. Fotografías 1908-1940» trae al Museo Provincial de Pontevedra reúne 150 instantáneas de la extensa producción de Marín, que se inicia en 1908 y finaliza rematada la Guerra Civil.

21 ene 2010 . Actualizado a las 20:11 h.

Durante años, Eduarda Plá, la viuda de Luis Ramón Marín (1884-1944), guardó ocultos entre una pared los 18.000 negativos (en su mayoría de cristal) que constituían el magnífico legado de este fotógrafo madrileño. En los años noventa, el tesoro -que quizás por las condiciones del habitáculo se conservó cen perfectas condiciones- pasó a su hija Lucía, quien lo puso a disposición de la Fundación Telefónica. Y fue la exposición que la entidad celebró en Madrid a finales del 2007, considerada por muchos toda una revelación, la que ha permitido recuperar la figura de este autor.

Los pontevedreses pueden disfrutar hasta el próximo mes de febrero (la exposición se inaugura hoy a las 20 horas) de esta muestra única, que reúne 150 instantáneas de la extensa producción de Marín, que se inicia en 1908 y finaliza rematada la Guerra Civil. Él fue uno de los primeros profesionales que salieron a recorrer las calles para ser testigo de la actualidad y las noticias con su cámara, con destino a las primeras revistas y diarios ilustrados que vivieron su momento de enorme expansión en las dos primeras décadas del siglo XX.

El fotógrafo firmaba sus trabajos con su segundo apellido y formó parte de esa generación de profesionales que construyeron el oficio de reportero gráfico «a base de intuición y trabajo», como subrayan desde el Museo. Fue contemporáneo de Alfonso -con quien le unía una gran amistads-, aí como de Ramón Claret, Gaspar o Contreras y Vilaseca.

El autor vivió siempre en Madrid, ciudad en la que desarrolló la mayor parte de su trayectoria, aunque muchos de los reportajes que llevó a cabo durante su vida le llevaron a trabajar por toda la geografía española.

Marín retrató a los principales protagonistas y sucesos de la vida política y cultural española en los inicios del siglo XX. Entre sus trabajos hay que destacar que fue corresponsal periodístico de la Familia Real, a la que seguía incluso en sus períodos de vacaciones, y también uno de los pioneros en la fotografía aérea en España, un trabajo que comenzó a desarrollar en 1913 tan solo una década después de la invención de la aviación. Pero además Marín también enfocó su cámara hacia todo tipo de escenas callejeras y rostros populares y anónimos.

El catálogo editado con motivo de la muestra reúne textos de los comisarios Rafael Levenfeld y Valentín Vallhonrat, así como de Ricardo González, José Carlos Mainer y Francisco Jarauta.