La empresa Aquagest gestiona desde el pasado día 15 la estación depuradora de aguas residuales (EDAR) de Ponte Caldelas. El alcalde de la localidad, el popular Perfecto Rodríguez, y el director territorial de Aquagest en Galicia, Casimiro González, firmaron ayer el contrato de mantenimiento y explotación de la planta, que inicialmente tendrá una duración de un año y un coste anual para el Ayuntamiento de 134.571 euros (IVA incluido).
Desde la puesta en funcionamiento de la instalación en el año 2006 el Concello había gestionado directamente la EDAR con la contratación de un operario de mantenimiento, complementado con asistencias técnicas puntuales para la revisión periódica de la planta. La idea del equipo de gobierno era mantener esta fórmula hasta que la Xunta aclarara si tenía pensado gestionar en el futuro todas las depuradoras de Galicia, tal y como se contemplaba en el Pacto Local. Pasado el tiempo sin que la Administración autonómica tomase alguna decisión y después del vertido de la EDAR que el pasado agosto afectó al río Verdugo, el regidor consideró más oportuno contratar desde ahora una empresa externa especializada en el mantenimiento y explotación de la planta.
El objetivo es garantizar un mejor funcionamiento de la instalación a la espera de cómo sea finalmente el proceso de asunción de la gestión de las depuradoras que la Xunta prevé asumir progresivamente con la nueva Lei de Augas. En virtud del contrato firmado ayer, Aquagest asume todo el mantenimiento y explotación de la EDAR de Ponte Caldelas y de la estación de bombeo, así como todos los costes derivados de la misma. Esto es, personal, suministros de energía eléctrica a la instalación y traslado y gestión de los lodos. La empresa también realizará analíticas necesarias para la correcta prestación del servicio y que vienen estipuladas en la autorización de vertido otorgada por Augas de Galicia.
Perfecto Rodríguez señaló ayer que con este contrato el Concello avanza en una mejor gestión de una instalación tan importante como la EDAR. «Aunque el vertido de agosto se debió a la rotura de una pieza y no a un mal funcionamiento de la planta, tras el suceso he decidido mejorar la gestión de la instalación con una empresa especializada, lo que nos permitirá también introducir mejoras en el funcionamiento y la seguridad de la propia planta», subrayó el alcalde de la localidad. El vertido de policloruro de aluminio procedente de la depuradora causó una alta mortandad de peces en el Verdugo.