Narcos de Europa del Este utilizan Caldas como epicentro de sus operaciones

PONTEVEDRA

La Policía Nacional tiene sospechas fundadas de que la comarca de Caldas es epicentro de las operaciones de un grupo de individuos del Este de Europa que se dedican a la importación y distribución de grandes cantidades de heroína por toda la comunidad autónoma. La reciente detención de un súbdito albanés no solo vendría a corroborar tal hipótesis, sino que también sería la fructificación de unas investigaciones que la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) comenzó el pasado mes de octubre.

De este modo, el jueves de madrugada, el seguimiento posibilitó la localización del vehículo que utilizaba uno de los sospechosos cuando viajaba a Madrid con el aparente propósito de hacerse con una partida de droga. Horas más tarde, cuando el reloj marcaba las cuatro horas, funcionarios adscritos a la UDYCO de la Jefatura Superior de Policía de Galicia y al Grupo de Tráfico Medio de la Comisaría de Pontevedra interceptaron en las proximidades del peaje de la autopista AP-9 en Figueirido (Vilaboa) el Mercedes clase A en el que viajaba Leonard H.

Con 29 años, este súbdito albanés lleva ocho residiendo en Caldas de Reis, localidad en la que llegó a regentar un bar. La Policía Nacional reseñó que tiene antecedentes por tráfico de drogas, asociación ilícita, malos tratos en el ámbito familiar y receptación.

Alijo oculto

Los agentes registraron el vehículo y hallaron una caleta -hueco practicado para ocultar la droga- bajo los asientos delanteros del automóvil y a la altura de los pies de los ocupantes del asiento posterior. El habitáculo que guardaba ocho paquetes que sumaban 4.160 gramos de lo que se cree que es heroína pura estaba perfectamente simulado. El acceso a los estupefacientes estaba cerrado con la propia chapa del suelo del vehículo convenientemente cubierta con la moqueta que había sido pegada con silicona una vez se introdujo la mercancía.

Además de la droga, los funcionarios nacionales se hicieron con un permiso de conducir albanés, presumiblemente falsificado, y tres teléfonos móviles.

Nada más formalizar la detención de Leonard H., los investigadores solicitaron un mandamiento judicial para poder entrar en su domicilio. Con esta orden en las manos, los agentes registraron una vivienda de Caldas en la que, supuestamente, localizaron una balanza electrónica «que contenía restos de heroína», distintos efectos relacionados con la venta de droga y dos sacos con 28.740 gramos de lo que se conoce como sustancia de corte.

La mezcla de esta «ingente cantidad de sustancia de corte almacenada» con la heroína pura permite a los narcotraficantes y camellos multiplicar la cantidad de estupefacientes que tienen a su disposición. En este caso concreto, los algo más de cuatro kilos de heroína pura, una vez cortados podrían convertirse en unos quince kilos de estupefacientes. Esto es, cerca de 150.000 dosis que, dado el precio que existe en el mercado al menudeo, podría reportar más de un millón y medio de euros de beneficios a las personas que comercializasen estas dosis.

Alto nivel de distribución

A la vista de este cúmulo de circunstancias, la Jefatura Superior de Policía de Galicia presume «un importantísimo nivel de distribución en el entorno de la comunidad autónoma y da una idea, no solo de la frecuencia y magnitud de los alijos que recibía periódicamente este individuo, sino también del volumen de ventas que desarrollaba».