El Ayuntamiento de Caldas trasladó ayer a la Consellería de Sanidade una queja por la falta de médicos en el centro de salud de la localidad. El alcalde, el socialista Juan Manuel Rey, se puso en contacto telefónico con el gerente de Atención Primaria en Pontevedra, Manuel Castro, para explicarle la situación que desde hace días se vive en el ambulatorio del paseo de Román López por la ausencia de dos facultativos cuyas bajas no se cubren con sustitutos.
«Comenteille o malestar profundo que se vive na vila e a multitude de queixas que me trasladan os veciños, especialmente xente maior do rural, polo mal servizo médico», remachó el regidor. El equipo de gobierno indicó que la falta de dos galenos, uno por una baja prolongada y otro por vacaciones, está creando problemas importantes. «O que pedimos é que se tomen medidas, porque isto non pasaba antes. Falamos dun servizo público fundamental que ten que funcionar ben. Agora non é un servizo de calidade porque a falta de médicos provoca longas esperas e citas para varios días despois», subrayó el alcalde.
La queja trasladada ayer al gerente de Atención Primaria se suma a la que realizó a finales de noviembre la ejecutiva del PSdeG-PSOE de Caldas, que denunció públicamente que la escasez de médicos estaba provocando colas de pacientes en el centro de salud.
El regidor aprovechó su conversación con Manuel Castro para comunicar a Sanidade que desde el pasado 25 de noviembre tiene a su disposición el edificio de la antigua escuela taller, en la travesía de Doña Urraca, para iniciar las obras de acondicionamiento. Una vez acometidos los trabajos, la matrona se trasladará a este local, ya que las instalaciones del centro de salud se quedan pequeñas.
El ambulatorio de Caldas se construyó en 1989 y su plantilla está formada por seis médicos, dos pediatras, siete ATS, tres administrativos, un auxiliar de enfermería y una matrona. El gobierno local exige a la Xunta que agilice los trámites para la construcción de un nuevo centro de salud, para el que se barajan dos ubicaciones, la finca A Tafona o la carretera de Vilagarcía.