Mosquera no avanzó nada definitivo en su comparecencia de ayer sobre la posible ubicación del puerto seco. No obstante, dejó claro que podría emplazarse en el entorno de la variante de Marín actualmente en construcción.
El concejal dijo que la ubicación es fácil de determinar «falando co porto», pero subrayó que el emplazamiento elegido debe contar con buenos accesos y agua, servicio este último que no plantearía problemas más allá de las obras necesarias para asegurarlo.
A la hora de buscar un emplazamiento que cumpla estos requisitos, el responsable de Infraestruturas citó repetidamente el entorno de la la variante de Marín.
También dijo que el hecho de que no disponga de conexión directa con el puerto no sería problema ya que el tráfico podría canalizarse por la autovía de la costa hacia el nudo de Mollavao y la AP-9. A mitad de camino entre este nudo y el de la autopista en Salcedo, los vehículos podrían enlazar con la variante en construcción, que empatará con el tramo en servicio entre O Regueiriño y Ardán.
Además, el gobierno local de Pontevedra no descarta la posibilidad de construir un acceso directo desde el puerto a la propia variante.
En cuanto a si se ubicaría en el término municipal de Pontevedra o en el de Marín, el concejal recordó que este último concello se barajó hacer el puerto seco en Monte Pituco y que la iniciativa decayó tras las protestas vecinales. También dijo que Pontevedra estaba dispuesta a acoger el puerto seco, pero sin hacer cuestión del emplazamiento en uno u otro término municipal. De ubicarse en Marín, consideraría el puerto seco como propio.