Trabajadores, Trèves y Xunta pactan una hoja de ruta para un nuevo plan empresarial y social

La Voz

PONTEVEDRA

El secretario comarcal de UGT, Ramón Vidal, reconoce que el inicio de la reunión fue tensa. Pero tras el encuentro de ayer entre los representantes sindicales, la empresa Trèves y la autoridad laboral de la Xunta de Galicia se han pactado importantes avances en la negociación, según valora el propio Vidal.

«Las posiciones al inicio de la reunión eran absolutamente inmovilistas por parte de la empresa, que seguía insistiendo en los planteamientos iniciales», explica el secretario comarcal de UGT. Finalmente se ha llegado a un acuerdo para continuar la negociación en unos términos más flexibles para los intereses de la plantilla, sobre la que pese un expediente de extinción de empleo.

«Hemos logrado que se aparte totalmente de la negociación la planta de O Campiño», dice Vidal. Trèves funciona en Pontevedra con dos fábricas de componentes de automóvil. Mientras la ubicada en el polígono industrial de O Campiño goza de apoyo de la firma, la de la avenida de Vigo es la que se ve abocada al cierre si fracasan las negociaciones.

De ahí que Vidal se muestre ahora moderadamente satisfecho con la nueva hoja de ruta para las negociaciones. La administración hará de mediadora entre empresa y trabajadores con la premisa de buscar la viabilidad de un proyecto «empresarial y social» y que se abandone la idea de la indemnización de la plantilla como punto inicial de la negociación. «Lo que buscamos -explica Vidal- es que las compensaciones económicas a los empleados sean un último recurso y solo para aquellos que deseen acogerse a ellas».

A dos bandas y luego, a tres

La próxima semana empezarán las negociaciones bilaterales. Se trata de que la plantilla se reúna con la Administración, que también sondeará por separado las posiciones de la empresa, antes de volver a una mesa a tres bandas ya con trabajadores y directivos frente a frente.

Ahora, desde los sindicatos, se busca una negociación lo más rápida posible para que la plantilla no acuse un clima de incertidumbre y de falta de carga de trabajo. Si bien, esta última circunstancia es fácilmente subsanable. Según Vidal, «si la plantilla no tiene carga de trabajo es porque la empresa la está desviando».