Gobierno, partidos y sindicatos critican que Goirigolzarri cobre una pensión anual de 3 millones
PONTEVEDRA
El BBVA cayó ayer un 1,7% en Bolsa castigado por los cambios en la cúpula
01 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El Gobierno, los sindicatos y una mayoría de partidos han criticado la multimillonaria pensión obtenida por el hasta ahora consejero delegado del BBVA, José Ignacio Goirigolzarri, quien ha atesorado un fondo de 53 millones de euros durante su estancia en el banco, y cobrará una pensión vitalicia próxima a los 3 millones brutos al año. La vicepresidenta económica, Elena Salgado, tras precisar que la decisión corresponde a los accionistas de la entidad, formuló una reflexión sobre la «ética» de abonar este importe. Mucho más directo, el ministro de Fomento, José Blanco, apuntó que compensaciones de este tipo debieran tener una fiscalidad especial, más elevada, a su entender, que otras percepciones.
Para el secretario de Estado de Trabajo, Octavio Granado, no es fácil comprender que la compensación obtenida por Goirigolzarri en su jubilación anticipada «esté bien», máxime cuando los mismos que la justifican califican de despilfarro que cantidades similares se destinen a reforzar las prestaciones sociales. El ministro de Trabajo, por su parte, insta a las entidades bancarias, que acuerdan decisiones de esta naturaleza, a no repartir consejos sobre la congelación de las pensiones mínimas o el abaratamiento del despido
Los dirigentes sindicales se manifestaron con más contundencia. El secretario general de CC.OO., Ignacio Fernández Toxo, censuró que tan abultadas pensiones las concedan los mismos sectores que abogan por despidos. Cándido Méndez, de UGT, confesó que la pensión del ex dirigente bancario le producía «irritación justificada».
Los comentarios se extendieron a otras formaciones. El responsable de Economía del PP, Cristóbal Montoro, consideró «llamativo» que, en tiempos de crisis, un grupo bancario haya provisionado una cantidad tan abultada para proporcionar al ex ejecutivo una pensión. La diputada de Unión, Progreso y Democracia, Rosa Díez, calificó de «obscenidad» la asignación, pese a reconocer que seguramente se ajusta a la legalidad. IU insistió en que este caso «es una clara demostración del discurso que emplean la gran patronal y la banca española en momentos en que decenas de trabajadores se van al paro con indemnizaciones ridículas, consecuencia de contratos precarios».
Reino Unido limita los bonus
Todos estos comentarios se producen en un momento en que las recomendaciones del G-20, por tibias que fueran, empiezan a hacer mella. Los cinco mayores bancos de Reino Unido han aceptado limitar las bonificaciones de sus directivos siguiendo el pacto acordado por el G-20 en Pittsburgh. El ministro de Economía británico, Alistair Darling, confirmó que HSBC, Barclays, Lloyds, Royal Bank of Scotland y Standard Chartered suscribirán las normas anunciadas por el grupo de países más poderosos del planeta.