El patrón mayor de Sanxenxo, Mario Garea, manifestó ayer que los pescadores de esta cofradía «se sienten perseguidos y acosados» por la Inspección Pesquera. Sostuvo que estos pescadores creen estar «desprotegidos» e «impotentes» ante las actuaciones de Mar, que Garea calificó como «desmesuradas». Según el patrón mayor, la indignación y el malestar «crece día a día» en este colectivo que agrupa a cuarenta pescadores y veinte mujeres en tierra.
El dirigente del pósito añadió que desde hace veinte días hay inspecciones de día y de noche, «como si de delincuentes o contrabandistas se tratara». La inspección llegó a incautar una embarcación «ante la presencia y la mirada atónita de algunos testigos y de su propio dueño». Garea criticó que todavía no le haya sido devuelta a su dueño.
Movilizaciones
Ante estos hechos, con el agravante de que ocurren en una época de crisis fuerte en el sector, la cofradía pedirá una entrevista con la conselleira do Mar. Garea aclaró que sus afiliados no descartan medidas de presión para que se les escuche. «Queremos el mismo trato que las demás cofradías en cuanto a inspecciones y condiciones portuarias», concluyó.