El Grupo Ence trabaja para que después del verano puedan obtener la certificación forestal FSC, que le hará más competitivos a nivel europeo. No se trata de una madera de mejor calidad, sino de una gestión del monte diferente sometida a unos exigentes controles ambientales que les abrirá a muchos mercados europeos, según explicaron ayer en la Escuela de Ingeniería Forestal el Coordinador de la Gestión Forestal Sostenible de Ence, Luis Javier Sánchez, y el responsable del suministro de madera de la pastera en Lourizán, Miguel Ángel Cogolludo.
«Somos los únicos que buscamos esta certificación FSC en España», indicó este último, quien recalcó que cuando esta normativa internacional se adaptó a España, las exigencias se multiplicaron, mientras en el resto de países se mantenía igual. Norfor espera que en los próximos tres años se logre certificar más de 3.500 hectáreas para no descolgarse del mercado europeo. Por ahora, los montes patrimoniales de Ence, que en Pontevedra abarcan 2.000 hectáreas, están sometidos al certificado PEFC. Esta garantía es la más extendida en España con un un millón de hectáreas gestionadas, mientras la FSC solo alcanza las 120.000. Esta garantía la perdieron el pasado año, tras cuatro años de certificación.
Cuando Sánchez asegura que los requisitos son más difíciles de cumplir piensa sobre todo en el pequeño propietario. «En los montes de nuestro patrimonio si estamos obligados a cumplir un 10% de especies autóctonas es más asequible que los pequeños productores». A pesar de la proliferación de eucaliptos, Sánchez Hernando señala que «todos las especies tienen cabida, incluso en las gestionadas por Ence». La planta de Lourizán gestiona un millón de metros cúbicos de madera del noroeste, el 75% de Galicia y solo un 25% de Portugal. Cogulludo señala que «la falta de certificación se debe al escaso nivel de gestión profesional que tienen las plantaciones y las exigencias sobre las mismas».
Visita a los montes
Al término del encuentro forestales en el campus de Pontevedra, los representantes de Ence y de los montes comunales de Galicia se acercaron hasta la montes gestionados por la pastera en Monte Gaxate (A Lama) y Monte Aboal (Mondariz) para conocer las especies clonadas de eucaliptos que se plantaron en la primera de las zonas. El mal tiempo dificultó el recorrido previsto inicialmente para conocer las arboledas.