Los 55 despedidos de Galfrío protestarán contra el cierre de la planta desde el lunes

PONTEVEDRA

Los trabajadores de la planta de elaborados de Galfrío, ubicada en el puerto de Marín, se concentrarán a partir del lunes en la puerta de la empresa para reclamar la readmisisón de los despedidos. La noticia del cierre de la planta sorprendió a la plantilla el mes pasado y aunque están despedidos acudirán igual a su puesto de trabajo a las siete de la mañana.

La dirección ya había comunicado a sus proveedores que a partir del 29 de mayo no continuarían su labor. Lo que en un principio afectaba solo a la fábrica de elaborados acabó salpicando a la planta frigorífica, donde se despedirá a cinco trabajadores. Para el resto de empleados de este departamento la empresa prevé una reducción de sus nómicas de un 6,6%. Galfrío presentó un expediente de regulación de empleo como paso previo al cierre de una de las plantas.

Desde el primer momento justificaron esta decisión por la fuerte caída de la actividad productiva. El secretario comarcal de CC.OO., José Luis García Pedrosa, asegura que «aunque si es cierto que hay pérdidas, éstas van decreciendo. En los primeros años de una empresa esto es lo habitual». En la última asamblea celebrada este jueves en la biblioteca municipal de Marín, el comité de empresa señaló que Galfrío pretende liquidar a los trabajadores despedidos con una indemnización de 21 o 22 días de salario por año de antigüedad. El lunes los representantes sindicales tendrán una reunión con la Inspección de Trabajo para aclarar las condiciones de la regulación. «Presentaron el ERE el 15 de mayo y hasta el 27 no se sentaron a negociar cuando solo hay un mes de plazo», explica.

Reuniones urgentes

La amenaza de la plantilla de la planta de elaborados de protestar en las puertas de la compañía no será la única medida de presión. Los sindicatos solicitarán por escrito el próximo lunes una reunión con el delegado territorial, José Manuel Cores Tourís; el alcalde de Marín, Francisco Veiga; el nuevo presidente de la Autoridad Portuaria, José Benito Suárez Costa, y el alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, para que respalden sus demandas ante la dirección de Galfrío.