18 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
La llegada de Rafael Louzán a la presidencia de la Diputación supuso un giro en la política de reconocimientos honoríficos del organismo provincial, en el que se echaba en falta la presencia de personalidades de la etapa de la Segunda República. Louzán rectificó la línea de su antecesor en el cargo, Manuel Abeledo, bajo cuyo mandato se rechazó el nombramiento de Bóveda como hijo adoptivo. En 2004 finalmente se le nombró con Bibiano Fernández Osorio Tafall.