El escultor arousano César Lombera examinará hoy los daños que presenta la escultura del violinista Manuel Quiroga y sus anclajes en el conjunto escultórico de la praza de San José, después de que dos vándalos la derribasen en la madrugada del pasado domingo.
La figura, que ahora custodia en sus dependencias la Policía Local tras retirarla con la ayuda de la grúa municipal y la colaboración de los bomberos, fue tumbada por los dos autores del suceso, que intentaron al parecer hacer después lo mismo con la escultura del escritor Carlos Casares. En ese momento fueron descubiertos por un hostelero de la zona y emprendieron la huida, perseguidos después por una patrulla policial. La Policía Local, que investiga el suceso, no había conseguido ayer identificar a los autores.
No obstante, el concejal de Patrimonio, José Antonio García Lores, insistió ayer en que este tipo de acciones vandálicas son «feitos puntuais, causados por un grupo moi reducido de gamberros».
Lamentó que los dos autores todavía no fuesen identificados, a pesar de que los testigos aportaron datos sobre su vestimenta. Uno llevaba una camiseta roja y otro un chándal. Aseguró además que la escultura «será reparada lo antes posible» e hizo un llamamiento a los ciudadanos para que respeten el patrimonio municipal, «que é o patrimonio de todos»
La más agredida
La figura de Manuel Quiroga es sin duda la más agredida dentro del conjunto escultórico de la praza de San José, que fue inaugurado en enero del 2006 y que desde entonces es uno de los monumentos más fotografiados de la ciudad pontevedresa. Tan solo dos meses después de su instalación, el artista César Lombera ya tuvo que poner un refuerzo al violín de la escultura, porque el arco había sido retorcido en más de una ocasión.
En aquel momento, el escultor instaló un nuevo arco reforzado con policarbonato, capaz de soportar hasta 250 kilos de presión, y aseguró que sería muy difícil que la pieza volviese a ser objeto de una agresión similar. Sin embargo, en octubre de ese mismo año la obra volvía a necesitar reparación, después de varios meses con el arco deteriorado. Y el pasado año, los vándalos volvieron a doblar el violín de Quiroga.