Los cuatro puntos negros del tráfico de acceso a la ciudad entran en obras

A. Castroverde

PONTEVEDRA

Tras las últimas elecciones locales, el gobierno local relacionó la bajada de los nacionalistas y la subida de los populares con los eternos atascos de tráfico que se viven a diario en los accesos a la ciudad. A tono con aquel diagnóstico, responsables municipales decidieron centrarse en el capítulo de infraestructuras en el mandato abierto en el 2007. Las opciones estaban muy claras: agilizar el tráfico o perder las próximas elecciones. Llegado el ecuador de su mandato, responsables locales confían en tener en obras antes de rematar el año los cuatro puntos más negros para el tráfico en los accesos a la ciudad y empezar a poner remedio a los tapones.

A los 54.000 vehículos que circulan cada día por O Pino -un flujo de tráfico comparable al del puente de Rande- se añade una cantidad muy cercana en número en el entorno del puente de A Barca. Unos 40.000 vehículos afluyen a diario por las carreteras de Sanxenxo y Vilagarcía, cifra que se aproxima a los 50.000 en verano. A esta riada de vehículos hay que añadir aún el flujo que canalizan Alexandre Bóveda-Puente de los Tirantes y el que aportan la avenida de Lugo y A Eiriña.

En todos estos puntos van a iniciarse obras en los próximos 18 meses. En la zona sur, la primera actuación fue la construcción de la rotonda de O Marco en la carretera Pino-Bora, única obra iniciada y rematada por Política Territorial en la ciudad con María José Caride al frente del departamento. Ahora, le seguirá la urbanización de la carretera de Vigo entre O Pino y el límite de Vilaboa, que se prevé quede adjudicada este año y que remate a lo largo del 2011.

Antes de las uvas

Sin embargo, las dos piezas clave para intentar disolver los tapones que sufre la ciudad en el área tardarán algo más en llegar. La reforma de O Pino puede adjudicarse igualmente este año y, en el convenio Concello-Fomento que acaba de aprobar el Consejo de Ministros, se prevén incluso este año 200.000 euros antes de las uvas. Pero el grueso de la inversión llegará en los tres años siguientes y la reforma no concluirá hasta el 2012.

Esta actuación incluye una nueva conexión directa de la autovía de ronda con la carretera de Vigo, conexión por la que suspiran los responsables municipales desde hace una década. Un vehículo que baje por la autovía de ronda, procedente de la autovía de Marín, de la AP-9 o del nudo de Carrefour, ya no tendrá que dar dos vueltas al ruedo en las dos rotondas de O Pino cuando exista esa conexión directa. El resultado anhelado es la disolución de las colas que ahora se forman en la autovía de ronda al embalsar tráfico desde la rotonda superior hasta la zona de San Blas.

Pero la actuación todavía no estará completa. Faltará aún la nueva avenida de Vigo -desde O Pino a la avenida de la Estación- que se prevé pueda tener hasta cuatro carriles en el primer tramo (entre el nudo y la esquina sur de la terminal de autobuses) y dos en el segundo (desde la esquina sur a la norte). El vial está aún en fase de diseño y es la actuación más retrasada entre las que acaban de firmar gobierno local y Fomento.

Aún en la zona sur, cuando se ejecute la avenida de Vigo, deberá abordarse el ramal de entrada para 700 autobuses a la zona de la terminal. Este ramal quedará parcialmente diseñado con la nueva avenida, pero el paso sobre el Gafos se retrasará algo más.

En los próximos meses deben iniciarse asimismo otras dos actuaciones, asociadas a las obras del AVE, para permeabilizar los accesos a la ciudad desde la zona este. Se trata del nuevo puente de los Juzgados y del paso de Valdecorvos. El primero proporcionará una conexión desde Eduardo Pondal y A Eiriña con A Parda. El paso para vehículos de Valdecorvos dará continuidad al vial central del futuro polígono de viviendas. De esta forma, quedará abierta otra conexión entre la carretera de Ourense y el anillo de A Eiriña con el consiguiente alivio en Loureiro Crespo y avenida de Lugo.

Los nuevos accesos por el sur y por el este se complementan al norte con el futuro puente de Monte Porreiro, destinado a aliviar el tráfico que ahora pasa por la zona escolar de A Xunqueira y por Os Tirantes. Pendiente de la declaración de impacto, todo apunta a que pueda iniciarse en los próximos meses.