La autovía A-57 avanza sobre el papel. Veinte de los 27 kilómetros que separan O Confurco (cerca de O Porriño) de Pontevedra (en el límite con Vilaboa) tendrán al menos existencia virtual dentro de un año. Fomento adjudicó ayer el encargo de la redacción de los proyectos correspondientes a los 14 kilómetros de los tramos Padróns-Pazos de Borbén y O Confurco-Padróns. Los siete kilómetros que aún no tienen encargo de proyecto, que corresponden al tramo entre Soutomaior y Vilaboa, tendrán que esperar aún varios meses más.
Fomento anunció por la mañana la adjudicación de los 14 kilómetros de la A-57 más próximos a la autovía Rías Baixas A-52 con un plazo de 12 meses para la redacción del proyecto. El diseño del trayecto entre Pazos de Borbén y Padróns (7,1 kilómetros) fue otorgado a la UTE formada por Inocsa Ingeniería, Proyfe e Ingeniería Civil, Energías Alternativas y Acuicultura SAU con un presupuesto cifrado en 2.237.943 euros, frente a los 2.719.150 euros en que había sido licitado.
El departamento responsable de las obras públicas informó también de la adjudicación del proyecto correspondiente al tramo entre Padróns y O Confurco (7,2 kilómetros) en 2.823.463 euros, si bien ayer no se dio a conocer la empresa que recibió el encargo. El pasado 6 de agosto, cuando fueron licitados los dos tramos, había salido a concurso en 3.436.125 euros.
El trayecto entre Pazos de Borbén y Soutomaior había sido licitado en en marzo del 2008, dos días después de las elecciones generales. Fue adjudicado el pasado 21 de julio a Urbaconsult y Torroja Ingeniería. El próximo mes de julio debe haber ya un trazado final sobre la mesa.
En contraste con este tramo, el trayecto entre Pazos y Soutomaior marcha mucho más retrasado y la licitación del proyecto no se hizo hasta el pasado día 11, también con un plazo de ejecución de 12 meses.
Los tramos licitados ayer tendrán para una velocidad de proyecto de 100 kilómetros por hora, una cuestión que fue objeto objeto de varias polémicas desde marzo del 2007, si bien, Política Territorial aseguró entonces que la A-57 permitirá circular a 120 kilómetros por hora.
El departamento que dirige María José Caride explicó que no debe confundirse la velocidad de diseño con la velocidad de circulación. En aquel momento aportó además ejemplos sobre la diferencia que existe entre estos valores. Así, la autopista AP-9 permite circular a 120 por hora pese a tratarse de una vía A-80 en los trayectos Pontevedra-Santiago y Pontevedra-Vigo. A su vez, la autovía del Noroeste A-6 y la autovía Rías Baixas A-52 están catalogadas técnicamente como A-100 y permiten velocidades de 120.
«A A-57 -aseguró- contará coas mesmas condicións de seguridade, fiabilidade e confort que as anteditas autovías, conformándose como unha alternativa libre da peaxe que conectará Pontevedra coa A-52 e con Vigo, a través dun novo ramal en estudo».