Caras anchas, ilusiones por los suelos. La derrota en el anexo al estadio José Zorrilla supuso un duro golpe para los dieciséis jugadores que formaron parte de la expedición granate, a los que se les escapó la séptima victoria con la que habrían hecho historia.
Como a modo de consuelo, los granates siguieron por la radio la retransmisión de los encuentros cuando regresaban de Valladolid. Los goles del filial del Celta fueron los más celebrados. El conjunto vigués se enfrentaba a la Cultural Leonesa, rival en Pasarón el próximo domingo, y todo lo que no fuese ganar por parte de los leoneses iba en beneficio del Pontevedra.
El regreso de los aficionados que se desplazaron en tres autocares también fue desilusionante. Para ellos, el partido contra el colista era el ideal para sumar un nuevo triunfo, aunque en ningún momento bajaron la guardia con los dos primeros goles de los locales.
Ramón Tajes, presidente de la peña Ultra Sur PCF, se mostró condescendiente con el equipo. «No salió un buen partido porque el viento era insoportable, el balón se movía solo por el viento racheado y nos cogieron en dos ocasiones y nos ganaron con claridad».
Para el peñista asume que «no estuvimos acertados», aunque confía en recuperar el terreno perdido el domingo contra la Cultural. «Quedan muchos -añadió- partidos en juego y no pasa nada por la derrota, por lo que nosotros vamos a preparar el partido del domingo para animarlos a lograr la victoria».
La expedición de los aficionados regresó a la ciudad del Lérez a las 10 de la noche del domingo después de almorzar en Valladolid y tomar un aperitivo en A Gudiña.