Los opositores decidirán en asamblea si mantienen las concentraciones ante las casas de las familias

La Voz

PONTEVEDRA

Directivos de la Mancomunidad de Vecinos de Caritel acordaron en una reunión mantenida el martes por la noche convocar una asamblea. La cita será el próximo sábado, 7 de febrero, a partir de las 19 horas en el Centro Cultural de la parroquia.

El presidente del colectivo, Javier Sánchez, comentó ayer que el objetivo es intentar calmar los ánimos de los vecinos que se oponen a los realojos tras la agresión sufrida el pasado sábado por Prudencio López, supuestamente, a manos de Miguel Montoya, una de las personas de etnia gitana que viven en la aldea. El dirigente vecinal admitió que la tarea planteada en la reunión convocada por Vicepresidencia y celebrada el martes en Vigo, no es fácil: «Hay miedo de que se pueda producir un altercado y hay que tratar de rebajar la tesión, pero la cosa está difícil».

«Legalidad vigente»

En la asamblea del sábado, los vecinos decidirán si mantienen las concentraciones de los sábados por la tarde en Caritel frente a la casa de las familias gitanas. «Eso se va a decidir allí, personalmente creo que se debe seguir, pero siempre dentro de la legalidad vigente», apuntó Javier Sánchez.

Por otra parte, la presencia de la candidata número uno del BNG por Pontevedra y conselleira de Vivenda, Teresa Táboas, ayer en Ponte Caldelas no pasó desapercibida para los opositores a los realojos. Miembros de la mancomunidad acudieron, a última hora de la tarde, al hotel Las Colonias para entregarle una carta en la que se le pide que agilice el poblado de transición. «No queremos reventarle el acto. Simplemente, tenemos un problema en el concello y como uno de los departamentos de la Xunta implicados queremos que nos ayude a solucionarlo», apuntó el portavoz, Carlos Nicolau.