Poio impulsa la oferta de turismo rural del municipo con la creación de una aldea ecológica

Nino Soto

PONTEVEDRA

Los habitantes de los núcleos de Riomouro Grande, Riomouro Pequeno y A Escusa ya conocen las intenciones de futuro que les diseña el Ayuntamiento de Poio. El destino de los residentes y de las viviendas tradicionales pasa por convertir los lugares en una aldea ecológica para impulsar sus valores socio-económicos.

Aunque el proyecto se halla en su fase embrionaria -ya se entablaron las negociaciones entre el gobierno local y los promotores de la idea, el Seminario de Estudios Carlos Velasco -, los habitantes de estos lugares ya han formulado sus ideas sobre el plan para poder así mejorar su calidad de vida. Una de las prioridades será la de acometer reformas en las viviendas unifamiliares y la rehabilitación de las estructuras de interés cultural, como por ejemplo el molino de O Mouro, los lavadores, las fuentes y las calles. Uno de los grandes objetivos es fomentar el turismo rural en la zona y mejorar las empresas dedicadas al sector turístico o formar otras adicionales de nueva creación.

Es evidente que para materializar lo que es una idea en papel se alcanzará un acuerdo marco con todos los agentes sociales y económicos implicados, desde los comuneros y empresarios (Meles Outeda, por ejemplo), hasta los criaderos de caballos y entidades públicas.

Uno de los puntos de partida de la aldea ecológica consistirá en desarrollar acciones formativas y de empleo dirigidas a la mejora del patrimonio natural de A Escusa y Riomouro, y se centrará parte del esfuerzo en diseñar perfiles laborales relacionados directamente con el turismo en las zonas rurales. De hecho, será imprescindible profesionalizar a los monitores y los guías. «É una oportunidade única», detalló Gregorio Agís, cocnejal de medio Ambiente de Poio. «Teremos unha aldea ecolóxia nun sitio moi bonito».