Vivimos atemorizados sin poder salir tranquilos desde hace un año», explican desde el pueblo
PONTEVEDRA
Una tertulia a las puertas de la vivienda de uno de los vecinos de Caritel opuestos al realojo de las familias gitanas de O Vao, concluía ayer con una frase rotunda que suscribía también el presidente de la mancomunidad: «Vivimos atemorizados sin poder salir de casa tranquilos desde hace un año».
Una de las mujeres de la parroquia reconoce que los gitanos no le han hecho nada pero que aún así «tienen que salir de aquí. No queremos que vivan en Caritel». Cada sábado siguen concentrándose a las puertas de la vivienda de los realojados. «Nos insultan y amenazan. Ayer no pude dormir en toda la noche por miedo a que nos hiciesen algo en los coches, Nos dicen que nos vayamos a otro sitio, que no somos de aquí», señala por su parte Miguel Montoya.
«No pueden vivir de las ferias y la chatarras como lo hacen», explica un de los jóvenes de Caritel, que recrimina la actitud de los gitanos. «A Prudencio lo estaban esperando por la noche. Antes eramos un pueblo muy tranquilo y ahora estamos divididos», explica uno de los hombres..
Javier Sánchez, presidente de la Mancomunidad de Vecinos, indicó ayer después de la supuesta agresión a Prudencio López que pedirán a Vicepresidencia que tome cartas en el asunto para zanjar lo que ellos consideran un problema que se prolonga desde hace meses.