La Comisaría aconseja a los dependientes que no pierdan de vista la caja registradora

La Voz

PONTEVEDRA

Tras reconocer que «los establecimientos comerciales son uno de los escenarios más frecuentes de los amigos de lo ajeno», la Comisaría Provincial de Pontevedra incidió en que los descuideros -nombre que reciben los cacos que se aprovechan de las distracciones de sus víctimas- encuentran las mayores facilidades para llevar a cabo los hurtos cuando el resto de clientes y los empleados de los negocios atienden sus respectivos intereses.

De este modo, la policía pontevedresa recalcó el hecho de que se trata de delincuentes duchos, que «con pericia y astucia» son capaces de sustraer las carteras y bolsos de los clientes, o los objetos y efectos que se encuentran expuestos al público.

Frente a esta amenaza, se recomienda una «especial atención en los momentos en que varias personas entran en grupo y alguna acapara la atención de los empleados».

Ante esta mínima sospecha, «no hay que perder nunca de vista la caja registradora, aunque haya que desplazarse por la tienda para atender el requerimiento de algún cliente».

Más complicado, y así lo asume el propio Cuerpo Nacional de Policía, es mantener un control continuo de la oferta que se expone en cada tienda. No hay que olvidar que, en la mayoría de las ocasiones, la prevención es la mejor de las armas.