La Policía Nacional detuvo a dos pontevedreses que, al parecer, rayaron el vehículo en la plaza de Galicia el martes por la tarde
04 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Son muchos los conductores los que lo consideran un impuesto revolucionario en toda regla. No pagar un canon a los gorrillas que se sitúan en muchos puntos de Pontevedra, en ocasiones, tiene sus consecuencias negativas.
Así lo comprobó el martes una pareja que aparcó en la plaza de Galicia. Minutos antes de las cuatro de la tarde, estacionaron su vehículo y observaron como se les acercaban dos de los gorrillas que habitualmente se encuentran en esta zona aparcando coches y les piden algunas monedas.
El denunciante se negó y, acompañado por la mujer, se dirigió a tomar un café. Cuando ambos se giraron para comprobar si sus interlocutores toman o no represalias, vieron como estaban rodeando a su coche, precisaron ayer desde la Comisaría. La pareja acudió hasta su automóvil, pudiendo comprobar «como se lo están rayando con algún objeto punzante» causando una profunda marca en buena parte de la carrocería.
Casi simultáneamente, los afectados se percataron de la presencia por las inmediaciones de una patrulla de la Policía Nacional. Los agentes fueron requeridos por la pareja.
De este modo, los funcionarios nacionales tuvieron conocimiento de lo que acababa de ocurrir, al tiempo que los propietarios del coche dañado identificaban a los presuntos autores de los daños. Unos desperfectos que se ubicaron en el capó y ambas puertas, así como en el lateral derecho y portón trasero del citado turismo.
Los policías identificaron y detuvieron a los dos gorrillas como presuntos autores de un delitos de daños intencionados en vehículo. Ayer fueron puestos a disposición del juzgado de guardia, cuyo titular previsiblemente iba a decretar la puesta en libertad con cargos de los dos arrestados.
Los arrestados
Se trata de A.B.S., de 38 años, y de M.G.S., de 27. Los dos comparten no solo el hecho de ser vecinos de Pontevedra, sino, también, el de constarles numerosos antecedentes policiales, reseñó ayer un portavoz de la Comisaría Provincial.