Sanidade decreta el cierre de la farmacia de A Caeira y un millar de vecinos reclaman que se suspenda la orden
PONTEVEDRA
Las propietarias de la farmacia de A Caeira reconocen su derrota judicial. Una sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia ordena el cierre del establecimiento, y ahora la propia Consellería de Sanidade les remitió un escrito obligándolas a cerrar el local el próximo martes.
Sin embargo, piden amparo a la legislación autonómica, concretamente a la ley de ordenación farmacéutica, que establece el derecho de todos los ciudadanos a disponer de igualdad para tener acceso a la prestación farmacéutica.
En la noche del jueves, las dueñas recibieron una carta de la Consellería de Sanidade firmada por el delegado provincial, Juan Antonio Martín Tejedor, en la que le solicita que procedan al cierre de la farmacia, sita en la calle Mato Calderón. «Recibirán a visita da inspección ás 9.30 para levantar a correspondente acta do peche e recoller os libros oficiais da oficina, así como os medicamentos de estupefacientes que procedan».
Horas más tarde, las farmacéuticas remitieron un escrito a Sanidade, firmado por más de un millar de vecinos, en la que solicita al departamento autonómico que inicie los trámites necesarios «para la apertura de una nueva oficina de farmacia en A Caeira para no privar a los vecinos de un derecho que se ha demostrado que les corresponde, y en tanto no se finalicen esos trámites, y se proceda a la apertura de una farmacia suspenda la orden de cierra de la actual».
Batalla judicial
El fallo judicial del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia es la consecuencia final de un demanda interpuesta hace años por las dueñas de las farmacias localizadas en A Barca y Campañó. Las farmacéuticas alegaron que la botica de A Caeira, a pesar de estar autorizada por el Colegio de Farmacéuticos, no era necesaria debido a que la población podía ser atendida por los negocios ubicados en A Barca y Campañó. El Colegio de Farmacéuticos afirmó que antes de la apertura de la farmacia de A Caeira, había una población de dos mil personas con un servicio farmacéutico deficiente.
«Es conocido el incansable afán de las farmacéuticas de A Barca y Campañó de privar a los vecinos de A Caeira de su derecho a recibir una prestación farmacéutica en su núcleo de residencia», señaló una de las dueñas de la farmacia que deberá cerrar sus puertas la próxima semana. «Los vecinos se oponen a la ejecución de la sentencia , algo que también ocasionará pérdidas de trabajos».