Primera crisis pública de gobierno en el Concello por la playa de Pontillón

PONTEVEDRA

Teresa Casal se opone al proyecto apenas unos minutos después de que lo presente el edil Vázquez Plaza

01 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Más le hubiese valido ayer al edil de Montes, Miguel Vázquez Plaza, del BNG, haberse quedado dormido y no llegar a tiempo para dar su rueda de prensa de las 12.30 horas. Fue una comparecencia breve. Pero ha abierto un cisma en la coalición entre nacionalistas y socialistas en el Ayuntamiento de Pontevedra que amenaza con crecer más y más. Y todo por una playa.

Puntual, cuando pasaban treinta minutos del mediodía, explicó a los medios de comunicación un plan para hacer una playa fluvial en el embalse de Pontillón de Castro. Nueve minutos después, cuando apenas había salido por la puerta Vázquez Plaza, la teniente de alcalde, Teresa Casal, del PSOE, convocó a los medios de comunicación de urgencia. «Lamento ter que dar esta roda de prensa», arrancó Casal. «É a primeira vez que fago unha declaración pública sobre o desacordo sobre o goberno do que formo parte», continuó la teniente de alcalde.

Las visiones sobre la nueva playa no puede estar más alejadas. Mientras el BNG cree que se trata de una actuación complementaria para un parque forestal que se está haciendo en el entorno del embalse, el PSOE habla de una amenaza para un entorno que fue concebido para abastecer de agua potable a los ciudadanos del municipio.

El embalse solo se emplea para el suministro de la red en momentos extremos de sequía o cuando el caudal ecológico del Lérez baja de forma notoria. Pero estos momentos coinciden precisamente con las épocas de potencial mayor demanda del arenal: junio, julio y agosto. En realidad lo que hay detrás del desacuerdo es un problema de invasión de competencias.

Los nacionalistas gestionan todo lo relacionado con las actuaciones forestales. Y por lo tanto el entorno del embalse. Allí se están haciendo importantes actuaciones, como la aplicación del plan Monte Vivo, para repoblar con frondosas las zonas devastadas por los incendios del 2006, la construcción de una senda peatonal y otras obras que crearán un gran parque forestal de unas doscientas hectáreas. Pero los socialistas gestionan todo el ciclo del agua, y por lo tanto, el embalse es de su área de gobierno. «Creo que están moi claras as competencias», dijo Teresa Casal para dar por finalizada su rueda de prensa. También breve. Pero contundente.

Doce minutos después, a las puertas del Concello, en plena calle, Vázquez Plaza, daba cuenta al alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores. Al regidor le toca ahora lidiar con la crisis de gobierno. Una pequeña pesadilla política. O un mal sueño.