Cerca de 20 millones de euros van a ahorrarse los responsables de Fomento en los 6,8 kilómetros del tramo entre Pontevedra y Cerponzóns merced a las bajas ofrecidas por los contratistas. La obra había salido a concurso en abril -se han consumido unos cinco meses en la licitación- en 74,163.613 euros. Ahora, será ejecutada en 55.173.130 euros por una unión de empresas con Sacyr SAU a la cabeza y con participación de Neopul-Sociedade de Estudos e Construçoes SA, y Cavosa Obras y Proyectos SA.
En cualquier caso, a las cifras de adjudicación habrá que añadir los reformados pactados por Fomento y Concello. El diseño final prevé que túneles y falsos túneles cubran un kilómetro de vías a su paso por la ciudad en Médico Ballina-Lérez (430 metros), A Seca (270 metros) y Pasarela-A Eiriña (300 metros). Un kilómetro estará a salvo de ruidos, pero no sucederá lo mismo con los 2.000 metros de José Malvar, Cidade da Pedra, O Pino o el tramo entre Monte Porreiro y A Seca, tras negarse Fomento a soterrar todo el trayecto y a bajar la cota del ferrocarril. Habrá además un nuevo puente de 94 metros sobre el Lérez aguas arriba del existente. El puente actual del tren servirá de pasarela peatonal, pero es posible que se cierre el túnel de ancho ibérico por su mal estado.
El estudio informativo del tramo fue enviado a Medio Ambiente en marzo del 2003, pero no obtuvo luz verde hasta 2006, tras suprimir el viaducto de un kilómetro en A Xunqueira de Alba y cambiar la ubicación del puente sobre el Lérez.