Desde abril, la Comisaría no dispone de fondos para repuestos o reparaciones de los vehículos policiales, según los sindicatos.
05 sep 2008 . Actualizado a las 11:01 h.Cuando se visita Cuba por primera vez, una de las cuestiones que más llama la atención es ver circular vehículos más propios de un museo que del siglo XXI. «Es un Chevrolet con motor Mercedes», es una de las frases más habituales que se pueden escuchar y que resume el secreto de los isleños: su ingenio para customizar piezas de unos y otros modelos para conjugarlas en un mismo vehículo.
Algo similar, al parecer, está ocurriendo desde hace meses en la Comisaría de Pontevedra. El Sindicato Unificado de Policía, a través de su portavoz local Marcos Castro, denunció que desde abril no hay cuartos ni para reparaciones ni para repuestos de los coches que la policía tiene en propiedad.
De este modo, si uno de estos vehículos patrulla se ve abocado a dejar de prestar servicio en la calle, en ocasiones se emplean las piezas que se encuentren en buen estado para reponer las defectuosas de un segundo automóvil. «Así están las cosas», lamentó el dirigente sindical.
No ocurre lo mismo con la parte del parque móvil adquirido mediante renting. En estos casos, las reparaciones y repuestos corren a cargo de la casa proveedora de los vehículos.
Desde el SUP se incide en que los recortes económicos no solo se circunscriben a la flota de vehículos, sino que, presumiblemente, también se ha pedido contención a la hora de gastar papel y material de oficina. Mientras que en cuestiones de vestuario la cosa también anda fina: «Hay que arreglarse con lo que tienes e, incluso, te ves obligado a comprar con tu propio dinero parte del uniforme».