Un velero de ocho metros de eslora llamado «Finesse», cargado con 300 litros de gasoil

La Voz

PONTEVEDRA CIUDAD

13 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El navegante solitario partió de la ría de Pontevedra con 300 litros de gasoil. Finesse, Su velero, de ocho metros de eslora y tres de manga, iba cargado, entre otra mercancía, con 200 kilos de víveres, 200 kilos de velas, 150 kilos de ropa, 200 litros de agua y 200 kilos de otras bebidas, aceites y leche. En total, el aventurero subió a bordo unas tres toneladas de peso.

Pero más de cuatro meses después de zarpar, Suso Leiro regresó a casa sano y salvo. Su familia estaba feliz, sus amigos estaban contentos. Cuando toco tierra en Sanxenxo, el hombre que a sus 25 años ya fue jefe de máquinas en un barco de mercancías, abrazó a sus allegados y les dijo que acababa de completar su última aventura. Su mujer, Pepita, casi se lo toma a broma, puesto que ya está acostumbrada a este tipo de comentarios pero las hazañas se repiten años más tarde. La última gesta fue fantástica.

La saga pronto se convertirá en un libro que llevará como título: Un navegante solitario. El hielo y el mar. Lo de navegante solitario es el apodo que le pusieron en varios puertos a los que arribó en epopeyas pasadas. Suso Leiro es un hombre que se siente más seguro en el mar que en tierra. «A inspiración do mar é incalculable», dice, mientras sonríe mirando al mar.