Norvento estudia instalar una planta de biomasa en O Campiño

Jaime Velázquez

PONTEVEDRA

Un complejo eléctrico ?de estas características podría absorber hasta el 70% de la plantilla ?de la pastera de Ence

10 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La compañía Norvento, de capital 100% gallego, estudia la posibilidad de instalar una planta de generación eléctrica a partir de biomasa en la ampliación del polígono de O Campiño, que ocupará una superficie de 492.416 metros cuadrados en A Reigosa, Ponte Caldelas.

Fuentes de la empresa explicaron que la instalación definitiva dependerá del futuro concurso de la Consellería de Innovación e Industria para optar a este tipo de plantas y de las características finales del parque empresarial que promueve Xestur Pontevedra.

La elección de O Campiño se debe su situación estratégica y la oportunidad de adquirir una superficie de terreno suficiente. Una central de biomasa como la proyectada necesita al menos 15.000 metros cuadrados de terreno, dependiendo de las necesidades de acopio de material que tuviera la planta.

Fuentes de la compañía explicaron que el de A Reigosa es por el momento el único parque susceptible de admitir industrias de este tipo, ya que los demás polígonos están enfocados a la industria escaparate y tienen precios demasiado elevados, por encima de los 90 euros el metro cuadrado.

La ampliación de O Campiño es la único desarrollo industrial que se encuentra en desarrollo en el área de recogida de residuos forestales de la comarca. La Xunta establece en su decreto sobre plantas de biomasa que la central eléctrica solo puede recoger el material en un radio de 50 kilómetros.

De materializarse el proyecto de Norvento, serían finalmente tres las centrales de biomasa que se construirían en la provincia, además, de las previstas en la comarca del Deza y A Paradanta. Otras compañías del sector de la energía se han interesado por los residuos forestales de la comarca, como la ourensana Adelanta, Bioenergalicia y La Energía, filial de Gas Natural.

Reconversión industrial

La puesta en marcha de una central eléctrica de estas características en Pontevedra permitiría absorber hasta al 70% de la plantilla de Ence, ante un hipotético traslado de la pastera de Lourizán.

En torno a 50 operarios de la fábrica se dedican a la producción de energía a partir de combustión de biomasa. Otros 30 empleados realizan labores de astillado y retirada de corteza y restos arbóreos en el actual complejo de celulosa, proceso necesario también en las centrales que utilizan biomasa como combustible.

Las dimensiones de la instalación proyectada por Norvento, sin embargo, son sensiblemente inferiores a las de la pastera. Las turbinas de la planta de Lourizán son capaces de producir unos 230.000 megavatios por hora al año, seis veces más que la central que se ubicaría en O Campiño.

La mano de obra empleada, por tanto, no alcanzaría el volumen de la pastera, aunque sí permitiría mantener parte del tejido económico en torno a la fábrica de celulosas emplazada en Lourizán, cuya concesión expira en el 2018.

La intención de la compañía gallega es construir una planta de entre 5 y 10 megavatios, que produciría energía a partir de restos de poda y residuos de la industria maderera, en cogeneración con un combustible fósil como el gas natural.