Lores asegura a los vecinos que la Xunta jamás ubicará una pastera en Pontevedra

La Voz

PONTEVEDRA

09 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Los vecinos de Marcón y Bora que se reunieron ayer con el alcalde, Miguel Ánxo Fernández Lores, pueden estar más tranquilos. El regidor nacionalista les dio dos razones para el sosiego.

La primera, que mientras él sea alcalde no se reubicará la pastera en el municipio ni se darán facilidades para que se afiance el complejo en Lourizán. La segunda, que la Xunta «xa coñece o plantexamento do goberno local» y no se les ocurrirá trasladar la factoría dentro de Pontevedra.

Una representación de vecinos de Bora y Marcón acudieron a entrevistarse con Fernández Lores para recabar el apoyo de la alcaldía contra la propuesta del PP local de trasladar Ence a O Campiño.

El regidor nacionalista justificó la preocupación de los habitantes por el plan de la oposición, asegurando que el proyecto del portavoz popular, Telmo Martín, «é unha amenza para o seu futuro». «Martín nen siquera fala cos veciños, nin coa empresa nin coa Xunta», añadió Fernández Lores. «Non vou consentir que se cometa un erro como hai cincuenta anos, que destrúe máis emprego que o que crea».

El alcalde consideró que el municipio de Pontevedra no es el lugar adecuado para instalar una pastera por «a alta densidade de poboación e a dispersión dos seus núcleos», y afirmó que un complejo como este necesita de un polígono especial para industrias contaminantes y choca con la ordenación del territorio planteada por el gobierno local. «Nós apostamos pola riqueza da ría e por empresas compatibles co Medio Ambiente», dijo Fernández Lores.

Los portavoces de los vecinos afirmaron que «a nosa opción non é que Ence siga aí [en Lourizán], pero non a queremos xunto as nosas vivendas». Además, solicitaron al PP que retiren la propuesta de su programa para las próximas elecciones.

Dos heridos en la fábrica

Dos trabajadores de Ence resultaron heridos a las diez de la noche del lunes, uno de ellos de carácter grave, en las calderas de la factoría. Ambos evolucionan favorablemente de las quemaduras sufridas.

Uno de los operarios presenta quemaduras en el 25% del cuerpo y permanece ingresado en estado grave en Povisa. El otro sufre quemaduras de carácter leve en las manos y ya ha sido dado de alta.