El Oceana Ranger, catamarán de investigación de la asociación Oceana Ranger, abandonó ayer el puerto de Sagunto para poner rumbo a la isla de Ons. En los últimos meses, el buque ha estado en dique seco para realizar toda clase de mejoras y preparativos que le permitan cubrir más de mil millas marítimas para «muestrear los fondos marítimos frente a Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco».
La expedición, que propiamente dicha no comenzará hasta el 1 de junio en Vigo, tiene como objetivo el impulsar un incremento de las áreas marítimas protegidas, tanto en el Atlántico como en el Cantábrico. En este sentido, ayer, Ricardo Aguilar, Director de Investigación y Proyectos de Oceana en Europa, que estará al frente de la expedición, puso de manifiesto que «la reciente declaración de El Cachucho como área marina protegida frente a Asturias o la creación de la reserva marina de Os Miñarzos en Galicia han aumentado ligeramente la superficie protegida en el Atlántico-Nordeste y Cantábrico, pero aún estamos muy lejos de cumplir con los compromisos internacionales».
En este punto, recordó que el Convenio de Biodiversidad de Naciones Unidas recoge que, en el 2012, el 10% de la superficie marítima tiene que estar protegida. Sin embargo, en la comunidad autónoma gallega es, actualmente, menor del 0,1%.
Para analizar y estudiar los fondos de Ons, el Oceana Ranger va equipado con un robot submarino para acceder a profundidades superiores a los trescientos metros, además de disponer de un completo sistema informático para elaborar perfiles batimétricos, esto es, del fondo marino, tanto a nivel de formaciones geológicas como de fauna y flora. Además, bajo el mando de Ricardo Aguilar se situarán entre doce y catorce personas, entre submarinistas, camarógrafos y fotógrafos submarinos, y científicos.
Buena parte del personal participó en expediciones anteriores «para el conocimiento de los fondos marinos y la recolección de información sobre las especies y hábitats más vulnerables».