Las obras de mejora de la seguridad vial en la carretera N-541 a su paso por la parroquia de San Xurxo de Sacos, en Cotobade, llevan dos años paralizadas. Las continuas quejas vecinales por la situación de los trabajos llevaron al alcalde del municipio, el socialista Manoel Loureiro, a exigir ayer por escrito una solución al jefe de la Demarcación de Carreteras del Estado en Galicia, Ángel González del Río.
El regidor recuerda en la misiva que cuando los trabajos estaban en ejecución se produjo el derrumbe de un muro de contención en el acceso a la iglesia de San Xurxo, en el kilómetro 75,9 de la N-541, debido a las intensas lluvias. Al parecer, ese desprendimiento obligó a redactar un nuevo proyecto modificando el inicial.
Lo que ahora demanda con urgencia el Ayuntamiento es que se proceda a la aprobación del proyecto y a la contratación de la obra, ya que «leva dous anos parada e está a producir molestias e preocupacións aos veciños pola consolidación do muro de contención que se sitúa nas proximidades das vivendas e que como alcalde considero xustificadas».