Veiga intentará pactar el proyecto de las aceras de Otero Ulloa para evitar protestas vecinales
PONTEVEDRA
El alcalde de Marín el socialista Francisco Veiga, se reunirá el próximo jueves con las asociaciones culturales y vecinales de la parroquia de Seixo, con el fin de consensuar el proyecto de las aceras de la travesía Otero Ulloa. El regidor quiere evitar que se reproduzca la situación de conflictividad vecinal que se originó con el pintado de la señalización horizontal de la travesía la pasada primavera. De hecho, la polémica vecinal en Seixo no concluyó hasta el pasado invierno, después de varios intentos fallidos por parte de Política Territorial de ejecutar la señalización y tras una ardua negociación con los vecinos afectados.
En la reunión del próximo jueves, está previsto que el alcalde exponga a los colectivos de esta parroquia las líneas principales del proyecto de las aceras, las razones legales y técnicas que lo condicionan y que también escuche sus inquietudes.
El proyecto diseñado por la Xunta privilegia la seguridad vial sobre el aparcamiento, aunque se intenta busca una solución que sirva para satisfacer las necesidades tanto del intenso tráfico que circula por esta vía cada día como de los vecinos y comerciantes de la travesía.
La segunda fase de las aceras de Seixo es un proyecto de mejora vial que la Xunta dejó pendiente en el año 1999 y que ha sufrido modificaciones importantes ante las sucesivas leyes de seguridad en carreteras. Como resultado de esta larga espera, las aceras, que se encontraban en un estado ya lamentable hace diez años, ahora están hechas pedazos y en varios puntos intransitables para carritos de bebés o personas ancianas. La reforma está prevista entre el cruce de O Campo y la cercanía del cruce de la playa de Loira.