La memoria musical gallega que caló en la Cuba de los años 30

PONTEVEDRA

Óscar Ibáñez impulsa la recuperación del repertorio del Quinteto de Monterrey

22 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El reciente Salón Internacional do Libro Infantil e Xuvenil, con Cuba como país invitado, fue el escenario perfecto para que el gaiteiro de Poio Óscar Ibáñez presentase su nuevo proyecto, el Conxunto Monterrei, que recupera el material original de uno de los grupos gallegos que triunfó en la diáspora en la primera mitad del siglo XX en La Habana, el Quinteto Monterrey.

El gaiteiro de Verín José Manuel Posada Fernández fue en 1935 el fundador de esta agrupación, que en sus inicios estuvo compuesto también por Vicente Mosquera (clarinete), Andrés Tomé (saxo), José Fernández (bombo con platillos) y José Cortés (caja). Su trayectoria duró solo cinco años, ya que en 1940 el grupo tuvo que deshacerse a causa del retiro obligado de Posada por una bronquitis crónica. Posteriormente, murió en La Habana en 1955.

En un viaje que hizo a Cuba en el año 2005, Ibáñez conoció al hijo de Posada, Rodolfo, que en la actualidad cuenta con 91 años y que le proporcionó todo el material relacionado con el grupo. Posada conservaba una copia de prácticamente todo el repertorio de la formación, que incluía además de los populares ritmos bailables gallegos como la muiñeira o la jota, pasodobles, valses, polcas, mazurcas, habaneras, foxtrots, marchas o himnos. Junto a otros quintetos su presencia era requerida en las fiestas que celebraban los centros gallegos en La Habana. «Fundamentalmente, estos conjuntos actuaban en cualquier lugar de la diáspora -cuenta el gaiteiro-, alrededor de las colectividades gallega y española. Buscaban ese elemento folclórico que recordase a los emigrantes la cercanía con la tierra».

Un libro-cedé

Ahora, una selección de ese material se podrá ver y escuchar en el libro-cedé impulsado por Ibáñez sobre el grupo, que pretende salir a la luz en mayo aprovechando la Xuntanza Internacional de Gaiteiros. También hay intención, dentro de la programación cultural que desarrollará la Consellería de Cultura en Cuba y que ha tenido la Feria del Libro de La Habana como primer paso, de presentar este trabajo a los gallegos en la isla.

«Sería además una forma de homenajear a Rodolfo Posada, por su generosidad al dejarnos este material», indicó el gaiteiro de Poio. Además del repertorio, Posada conserva también instrumentos y fotografías de la trayectoria del quinteto.

En el libro-cedé se incluirán veinte temas de los 53 recopilados, entre los que Ibáñez ha dado predilección a las composiciones propias del quinteto, «a lo más auténtico, con el fin de lograr divulgar este obra y que se conozca».

En este sentido, destacó que probablemente este sea «el único repertorio completo en Cuba de un grupo gallego de estas características». Además, se editarán también partituras. una parte de ellas en edición facsimilar. «Es curioso -añadió el músico Óscar Ibáñez- que en Cuba este tipo de conjuntos se materializasen en quintetos. Lo normal es que fuesen de diverso número, pero en la isla coincide que son quintetos. Tuvieron una identidad propia».

Junto al Quinteto Monterrey, otros grupos que destacaron entre los años 1929 y 1939 fueron el Quinteto Barcalés y el Quinteto Tomé. Estos dos últimos fueron también «imprescindibles» en los famosos bailes de La Habana entre los años 40 y 50.