«La vida de noche es fastidiada, casi no puedes tener vida personal»

Paula G. Duque

PONTEVEDRA

Compaginar la vida de noche con la rutina del trabajo de día no es fácil, pero José Alberto Reboredo es un ejemplo de que sí se puede, aunque a veces cueste más que sacrificar algunas horas de sueño.

-¿Cómo acabó en este trabajo?

-Yo trabajaba de encargado en un pub y de ahí empecé a venir los fines de semana, tenía amigos aquí y así empecé a trabajar de portero. Y como tengo algo de idea de cómo hay que comportarse encajé enseguida.

-¿Cómo ve la vida de noche?

-Es una vida fastidiada, no puedes tener vida personal casi...

-¿Qué se necesita para ser portero además de saber cómo es la noche?

-Tienes que ser serio y tener mucho cuidado con los amigos, que son los que más piden.

-¿Cómo se comporta la gente?

-En este discoteca muy bien, la mejor con la que me he encontrado. Son gente muy pacífica, nunca se meten en líos, peleas...

-Además de echar a la gente que arma jaleo ¿a qué se dedica el portero?

-Vigilo que no se fumen sustancias ilegales en el local, controlo al personal para que no se pase con la gente y poco más; aquí es tranquilo.

-¿Qué hay del tópico de no dejar pasar a la gente por su indumentaria?

-Aquí no hay tópico. Querían prohibir que la gente vaya con chándal, porque se está poniendo de moda y no les debe de resultar adecuado.