Rías Baixas ha vendimiado ya un tercio de la producción de este año

PONTEVEDRA

El primer fin de semana de vendimia ha elevado la producción de este año hasta los siete millones de kilos de uva. Si se tiene en cuenta que las previsiones hablan de que la denominación recogerá poco más de veinte millones en total, un tercio de la cosecha está ya en el interior de las bodegas. El consello regulador calcula que la recogida se prolongará durante, por lo menos, otras dos semanas.

Son las empresas vinícolas de O Rosal y O Condado las que más han avanzado en la vendimia. Al igual que todos los años, estas dos subzonas de Rías Baixas han sido las primeras en comenzar y llevan ya una semana recogiendo la uva. Por el contrario, en O Salnés la mayoría de las firmas han empezado durante este fin de semana. Las tareas avanzarán despacio, pues la intención de las bodegas es la de permitir que la uva madure adecuadamente antes de que entre en las bodegas.

Cosecha de calidad

Hasta el momento, viticultores y bodegueros se han mostrado más que satisfechos con la calidad de la producción de este año. Después de todos los problemas que tuvo que superar la producción, «a uva está moi sana e o estado de maduración é óptimo», explica Xavier Zas, gerente de Condes de Albarei. Una opinión que comparten en el consello regulador. «El brote de mildiu que sufrimos en mayo está seco y no va a afectar para nada a la calidad», explica el gerente de la entidad, Ramón Huidobro.

El buen tiempo de las últimas semanas ha permitido una maduración óptima de la uva. Pero es que, además, la producción ha superado perfectamente el brote de mildiu y no ha sufrido otras enfermedades. Desde el consello regulador estiman que no vendría nada mal un poco de lluvia, para permitir que la uva engorde un poco más. Así, ni bodegueros, ni viticultores se encuentran preocupados por el cambio en las condiciones climatológicas experimentado estos días.

Las tareas de vendimia acumulan en este caso cierto retraso con respecto al pasado año. Las condiciones meteorológicas del verano ha provocado un retraso en la maduración del fruto. Por eso las bodegas se han tomado con calma la recogida, para permitir que la uva llegue a las bodegas con un grado y una acidez óptimas.